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11 abr 2019

¡Quiéreme!

Por: Cristina Figueroa

¡Quiéreme! por encima del universo, aunque no lo merezca y me deje llevar. Quiéreme aunque no sea tan fuerte como mis impulsos, y mi caminar desbocado no te oriente al andar.

¡Quiéreme! por el fuego que emano cuando te quiero, quiéreme por el odio que no sé controlar, quiéreme aunque yo te odie luego, o cuando al tratar de correr solo pueda caminar.

¡Quiéreme! alguna vez como yo te he querido, con tus tardes lúgubres y ese vicio de fumar, quiéreme por si algún rayo me parte en medio de la noche espesa, que quemó mi garganta de tanto cantar.

¡Quiéreme! tanto como yo te quiero, así de insolente y falto de razón, porque el cariño que amaso por ti aquí dentro, no conoce corduras, solo humillación.

Así te he querido, así te quiero.
Abandóname luego a la luz del último eslabón, cuando mi cariño por ti se haya muerto, y mis besos encierres en un caracol.

10 abr 2019

Verte llorar

Por: Cristina Figueroa

Verte llorar, no precisamente es el acontecimiento más sublime, ni el más eterno. No necesariamente es lo más doloroso, aunque puede crear una punzada entumecida que termina por amortiguar.

Verte llorar encarama mi cordura y me convierte en la devota de tus mejillas, rezando por creer que más ya no se deben mojar. Hay un sueño en cada pestañeo, un delirio en cada sollozo.

Verte llorar me ha vuelto más humilde, más humana, más sencilla, por sentir en ti lo más pequeño, lo más sincero y lo más revuelto.

Verte llorar es un solo acontecimiento, que comienza en tus ojos de un solo puñal, rueda en mil caras y desemboca en tus labios, y tiene el único gusto de que al final y después de todo, la única recompensa es poderte consolar.

9 abr 2019

La bailarina de coral

Por: Cristina Figueroa

En medio de este fuego infernal, con el abrasador calor de esas decisiones que quedan por tomar, me encuentro en un solitario o sarcófago de libertad sin usar.

Cuéntame qué ha sido de aquella bailarina, que paseaba en los balcones cada tarde, entretenía mis tardes y proponía formas de luna cada vez que levantaba la mano.

Hoy yo me encuentro entre los versos que no te di y un buen vaso del chocolate más caliente que estas ganas de abrazar las ideas que solo yo tengo y que no te puedo compartir, porque los desecharás.

Mis tardes de sol salen detrás de la nevada bruma del silencio. Te falta luchar por los sentimientos que me dominan, me falta pelear por borrar de mi memoria todo aquello que sentí por ti.

En qué me ayuda ser un mar rebasando las posibilidades de mi tristeza, de qué te sirve verme llorar todo el tiempo por el mismo tema, quédate colgado de las lágrimas que me revientan y me quedaré atrapada en el suspiro de tus sueños de volver a amar.

Hoy conozco el paradero de la bailarina, que en los cantos del desierto creó tormentas de coral, es ella, no se ha ido, está presa en el delirio, a modo de caricia en la voz de soledad.

26 mar 2019

Ojo por ojo

Los shuaras son una etnia ancestral que vive en la amazonía ecuatoriana. Dicen los que saben, que cuando un mestizo visita la tierra de los shuar solo hay dos posibilidades.

Si el mestizo le cae bien, porque protege, cuida y tiene buena energía con la tierra, invocan en su lengua al cóndor del manantial, al espíritu del sol y a la furia de la selva amazónica. Poniéndolo todo a favor del mestizo y rogando protección, sabiduría y salud para él. Pero ay de la suerte si es que el mestizo no es del agrado del shuar; por sus prácticas malsanas y su depredación al bosque.

Ese instante invocarán con maldición en los ojos a todos los pájaros de picos largos, a todas las hormigas de la tierra y a los pumas que se esconden en las cuevas, para desearle con fervor en el corazón que proteja su ecosistema y que los vientos le arranquen la mano a quien intente hacerle daño.

Esta etnia ha sobrevivido grandes cambios y ha superado adversidades, pero su sabiduría ancestral y sus poderes sobrenaturales siguen siendo temor de los hombres. Por cada shuar que desaparece hay una estrella en el cielo, y a su vez haciendo eco de esta leyenda, por cada ser que haya hecho algo en exterminio de ellos o su ecosistema; hay fuego, lluvia, desastres y cataclismos que vengue la tierra en nombre de ellos.

12 mar 2019

Renglones olvidados

...remarco todos los días cada salida, comida, conversa, espacio y tiempos compartidos; cada uno de esos escenarios se han vuelto santuarios en mis recuerdos y en mi vida.

Escribo con gusto y con amargura, porque estas líneas llevan entre todas mis sonrisas mostradas las lágrimas escondidas de quien tú eres hoy para mí; lo había dicho, esas son cosas mías y lo que sostiene estos escritos es una ocasión emotiva con sentimientos que pasan por todos los niveles para agarrarse con fuerza de la alegría.

Hoy que siento que no hay más que puedas recibir de mí, te puedo dedicar una luna en cada paisaje de las cosas que vives porque no te la puedo regalar. Un infinito olor a eucalipto cuando al estar lejos de la UTE te acuerdes de mí. Muchas piedras en el camino que te evoquen los rumbos no terminados y la preciosa vista de la ciudad que tiene el cielo más lindo del mundo...

21 dic 2018

Libros ojeados de fin de año


Llevaba varios meses leyendo un poco y otro poco de este conglomerado de textos. La bufanda del sol de editorial La palabra, de hecho es una antología de varios textos anteriores de la misma edición y llegó a mis manos como un regalo que me dio Sharián Sáez por una participación en una improvisación por el 10 de agosto. Un pago justo, creí.

Imagínense, de agosto a acá, es mucho, pero lo acabé un poco antes, solo que no había tenido tiempo de sentarme a escribir. La selección de los mejores cuentos desde 1970 a 1990 en el Ecuador, trajo hacia mí unas joyas literarias que no había reparado. Triple salto fue el que más me gustó. Recojo El guardaespaldas como un cuento también muy bueno. Recordé esta noticia de que en una feria del libro, el representante de Ecuador había dicho que la literatura del país poco y más había muerto en la década de los 70.

'El guardián' y 'la puerta cerrada' de Abdón Ubidia, 'la señorita Xerox' y 'Este Merino' de Raúl Pérez Torres, 'Los otros' y 'La escafandra' de Francisco Proaño, 'El viaje' y 'Un hombre de apellido Carrascos' de Pablo Barriga, 'El prisionero' de Vladimiro Rivas, 'Las evasiones cotidianas' de Fernando Tinajero, 'La tincada' de Fausto Arellano, 'El uno, el otro' de Ulises Estrella, 'El accidente del martes' de Iván Carvajal; entre otros, son varios de los cuentos que recoge esta antología.

Me ha llamado mucho la atención la forma de narrar de cada autor, pareciera a ratos que ‘está mal’ porque sale de los cánones de cómo usualmente se lee y se narra. Luego está esta escritura reproductora de las onomatopeyas que es bastante interesante, muy ecuatorianos ciertos cuentos. Transportadores de las realidades desde donde fueron escritos. Pareciera que se sienten hasta los climas costeros en los cuentos que salieron de allá.

Cada cierto tiempo, la vida me regala una caricia bonita en la figura de un libro. Fue mi amiga Luisa la que se iba al baño una tarde de café, y me dijo, lee este libro hasta que vuelva. Me enganchó y como no lo acabé de leer hasta que regresara del baño, se lo pedí prestado y me enamoró.

El taller, el templo y el hogar, de William Ospina, es un libro colombiano que, como no puede ser de otra manera en la herencia literaria colombiana, es un canto a la vida pero con cifras, datos, estadísticas y bastantes cachetazos de sentido común que harán a cualquier lector, abrir los ojos sobre el enorme daño que le estamos haciendo al planeta en todos los sentidos. A los humanos, por enfriar nuestras relaciones en el abuso de la tecnología, a los animales y plantas por creernos superiores a ellos y creer que están a nuestra merced, a nosotros mismos cuando accedemos a vivir en este sistema lleno de cosas, que no nos deja libertad.

Nos invita a reflexionar sobre el papel que tenemos como consumidores, y lo dañino que es nuestro sistema escolar, lo enfermos que están los medios de comunicación y lo que hemos hecho todos nosotros para seguir repitiendo unos patrones de conducta que nos llevan cada vez más cerca de la infelicidad, de la intolerancia, del irrespeto, del abuso entero de nuestro conocimiento. Sabemos más, pero también dañamos más. Tenemos más cosas, pero somos cada vez menos sensitivos.

Algunas de las citas más interesantes del libro (las que me alcanzaban realmente) las compartí en twitter, pero lo que es digno de compartir es el libro. El mundo sagrado (lo material) vs. La sacralidad del espíritu. Elegir la pobreza en vez de la opulencia (pero no entendida la pobreza como algo malo). La importancia de creer en lo absurdo (y por lo tanto de acercarse al arte). Y ser la única especie que ha hecho diccionarios para clasificar, haciendo de las clasificaciones, palabras útiles solo para cubrir las ignorancias. Digamos que en eso se resume el libro. Pero siempre hay mucho más.

Este tercer libro es una lectura 'de placer' que nos enviaron en la universidad. Dicen por los palos que quien realmente escribió este libro fue Claribel Alegría sola, pero fue obligada a incluir el nombre de su esposo. (Que raro, algo nunca visto). Está narrada en primera persona, femenina.

Narra de forma cruel, crudísima, sensitiva y reinvindicativa, los horrores de la revuelta del '32 en El Salvador, en medio de la explosión del volcán Izalco, en las inmediaciones del pueblo de Santa Ana.

La historia viaja por la muerte de Isabel, una mujer que ha dejado a su hija Carmen, un diario de vida donde se esconden los secretos de su pasado, mientras comenta todas las formas de vida que se sucedían en ese poblado. Ella, como esposa ejemplar, y repetidora del papel que la mujer latinoamericana 'debe cumplir' es un ama de casa, madre, y mujer que se carcome con el tiempo en un matrimonio que no la hace feliz, hasta la llegada de Frank, un extranjero que le ofrece la posibilidad de otro mundo.

Pero la historia de amor no es algo que nos deba engañar. Puesto que la verdadera fuerza del relato, está en la claridad de las descripciones del pueblo y de su forma de habitar, de cómo comen, viven, se mueven y socializan los salvadoreños (es una literatura próxima en figura a García Márquez y sus 100 años de soledad). Un relato realmente detallado, minucioso, muy cruento y de una candidez en los sentimientos, muy puro. Atrapante texto.

21 abr 2018

Libros ojeados de abril

Intentaré ser breve con los libros que no llamaron mucho mi atención para centrarme en los libros que siento que cambiaron mi vida este mes; leí en primer lugar La migración italiana en Ecuador en los años 20's de Zaccaria D'Aniello aunque decir leí es un poco falso porque el libro es un conglomerado de imágenes que a mi entender, requieren de mayor explicación. Es un compilado fotográfico sin mayor ahondamiento. Me pareció que podrían haber realmente hecho un estudio y trabajar el libro como un fotoreportaje, el lector queda a su suerte viendo imágenes muy antiguas de hechos que deben haber marcado un hito en la cultura italiana y que con su migración masiva cambiaron también el diario vivir ecuatoriano. Eso no se sabe, solo hay imágenes y un par de escritos acerca de la relevancia de las fotos, pero nada más.

Mi segundo libro fue Canto a mí mismo, del poeta estadounidense Walt Whitman. Quiero mencionar que me conecté con muy pocos de sus poemas, no sé decir a qué se debe, pero prefiero a Neruda, prefiero a Buesa; tal vez sea yo que en mi infinita ignorancia no sé de métricas, que no supe tal vez valorar la poesía de Whitman, pero considero que el título no podría ser más correcto. Un libro dedicado al enorme ego que yo percibí. Por favor no me odien quienes gusten de su trabajo, yo simplemente no conecté y el arte no creo que se hizo para entenderlo sino para sentirlo.

Ahora sí. Mis libros poderosos del mes son del mismo escritor ambos, me habían recomendado Lazos de amor y Muchas vidas, muchos maestros de Brian Weiss. Ambos están en internet así que por favor, no se pierdan su lectura. Yo leí primero lazos de amor, pero lo correcto es empezar por el otro así que explicaré en orden.

Este mes ha fallecido mi abuelito, y aunque el dolor de una pérdida es siempre tan desgarrador y doloroso, creería que la vida no me pudo poner en mejor momento este libro en mis manos. Muchas vidas, muchos maestros, está escrito por el psiquiatra Brian Weiss en su intento por calmar a una de sus pacientes a quien en el libro llama Catherine, de los miedos que le aquejan. Pronto se da cuenta que con ella la terapia 'normal' no funciona, y la induce al hipnotismo.

Su vida y la de Catherine cambian para siempre, al internarse en el universo de las vidas pasadas, y de encontrarse en medio de esas vidas con los "maestros", seres de luz que se comunican a través de las regresiones de Catherine, con el médico. Esta historia real la considero fascinante porque nos hace comprender la muerte no como algo malo, o doloroso, sino como parte del proceso espiritual que tiene que vivir nuestra alma. Me ayudó a entenderme y a entender el mundo como energía y no como materia, a no tenerle más miedo a la muerte y a conocer la inmortalidad de nuestra alma, jamás morimos, solo trascendemos o nos quedamos hasta aprender nuestras lecciones o hasta que los otros hayan aprendido de nosotros lo que debíamos darles.

Es un libro en realidad precioso, de lectura obligatoria. Sin duda puedo decir que me ayudó a sobrellevar esta muerte reciente, y a ya no temerle nunca más a la propia, ni a los dolores.

El segundo libro de este psiquiatra Lazos de amor, habla sobre las almas gemelas, y considero que igualmente cambió mi concepción de la vida para siempre, y mi manera de relacionarme con los demás. Nadie está en nuestra vida por casualidad, no estamos por casualidad en la vida de nadie. Pero este libro prueba con hechos, lo mágico que es el destino, y lo mágicos que somos los seres humanos al tener la capacidad consciente y absoluta de cambiar nuestro destino, de elegir lo que queremos ser y lo que queremos vivir. Cómo queremos morir, cuándo queremos morir. Realmente me pareció tan sensible, humano y revelador, que creo que cada persona en el mundo debería leerlos.

Lazos de amor habla de la historia de dos pacientes simultáneos del doctor Weiss, que no se conocen entre sí, y que tienen citas a diferentes días de la semana. Poco a poco el doctor se empieza a dar cuenta, que estos dos pacientes, han sido almas gemelas en vidas pasadas, pero que en esta no se han conocido aún. Es muuuuy loco, porque debe luchar contra el secreto profesional, y a la vez contra el destino. ¿Decirles que son almas gemelas? ¿Arriesgarse a que el destino haga lo suyo con miras a que Pedro (su paciente) se vaya sin conocer a quien ha sido el amor de su vida por siglos? Una historia que no catalogaría de amor, pero que sí nos hace creer en que el amor lo supera, lo libera, lo cree, lo construye todo.

Por favor léanlos. Son demasiado bellos, y les aseguro que nunca más volverán a ver su vida de la misma manera.

31 mar 2018

Libros ojeados de marzo

He estado leyendo tres libros, pero acabé solo uno y ese es el que voy a compartir. El nombre de este libro es Don Camilo del autor italiano Giovanni Guareschi; el personaje de Don Camilo se convirtió en el más famoso del autor y tan querido por los lectores que Guareschi terminó escribiendo cinco libros más versionando la vida del cura católico.

Este primer libro de Guareschi, que se llama a secas Don Camilo, nos presenta al cura de un poblado que nunca se llega a especificar, y su accionar frente al Alcalde de este sitio, a quien se le conoce como 'Pepón' quien es un comunista que llegó al poder según Don Camilo, por medios fascistas, mientras que Pepón acusa a la iglesia de ser la fascista.

A pesar de que el personaje de Don Camilo se retrata como un hombre de Dios, que nadie se engañe, pues es más grande y fuerte que Pepón, más peleón que Pepón y el pueblo le tiene más pueblo al padre que al Alcalde. El único que puede hacer entrar en razón al pintoresco Don Camilo, es el mismo Cristo del altar, ante el cual Don Camilo siempre deberá pasar para hacer sus fechorías.

En el prólogo ya nos introduce el autor lo que leeremos con tres relatos distantes de la vida de un pueblo como cualquier otro, el primero de un bebé que está enfermo, y el padre de él acude a la iglesia amenazando al cura sobre que el bebé debe curarse esa noche o hará arder la iglesia, finalmente el bebé se salva. El segundo relato sobre un niño que crece enamorado de una chica mayor a él, y aunque la molesta y atosiga como niño, nunca deja que ella sea 'de otro' más que de él, incluso cuando es mayor. El último relato habla de un perro que es asesinado por un consorcio que construye a nombre del estado las vías del ferrocarril; luego de morir el animal, todo consorcio se aleja para siempre de construir nada, pues han afectado una vida.

Recomendadísimo libro, muy divertido retrato de la vida de un cura muy humano, nada de lo que esperaríamos sin agredir mayormente a la iglesia católica. Y de esos pueblitos que todos hemos conocido alguna vez pero no podríamos nombrar solamente uno. Pepón, un Alcalde rojo, pero no por ello mala persona, y el Cristo del Altar que lejos de ser conciencia, es sentido común.

28 feb 2018

Libros ojeados de febrero

Empecé estos dos primeros libros que voy a compartirles, en enero, pero uno de ellos se me hizo tan aburrido y largo que acabó por contagiarme la pereza y no logré tampoco terminar el otro.

Hablo del libro Eloy Alfaro Libertador, que como podrán comprobar por la imagen que comparto, es un libro sumamente extenso. Como ecuatoriana, sé de Alfaro, y el hecho de no terminar el libro escrito por el abogado Dumar Iglesias Mata no representa ninguna falta de respeto al prócer de la libertad, simplemente que el libro hace una detallada, muy minuciosa (demasiado a mi gusto) y elaboradísima recolección de hechos, anécdotas, tratados, información, cartas, y levantamiento de todo tipo de datos alrededor de la figura de Alfaro, tanto que yo sentí que el verdadero valor de la historia se perdía.

Como siempre esto es mi opinión personal, pero realmente no pude terminar aunque luché durante dos meses, simplemente no lo logré, tal vez otros lectores encuentren que el libro es una maravilla; en alguna parte uno de los descendientes del mismísimo Alfaro ensalzan la elaboración del libro, pero para mí, fue tan abombante que iba a terminar odiando a Alfaro por medio del libro, y decidí seguir con mi conocimiento ‘normal’ sin adentrarme tanto, para no perder el respeto y el cariño por tremendo ecuatoriano.

En enero también, pero recién terminando me encuentro con un libro que me pareció en inicio muy fuerte, no parecía para principiantes, sino ya una especialización en el tema. R.H. Barrow hace un recuento detallado de la vida completa de Los Romanos, y nos da cuenta de cómo el imperio llegó a ser tan glorioso, comenzando por la esclavitud a la cual ellos consideraban buena, pues les permitía desprenderse del yugo mediante la educación u otras maneras de escape.

La influencia y casi rivalidad con Grecia hizo que Roma creciera muchísimo, en la literatura por ejemplo, es interesante encontrarse con que los romanos eran más exactos para el uso del lenguaje, lo que podría parecer precario; puesto que Grecia en cambio tenía muchas bellezas y adornos para aflorar la poesía y otras áreas de la literatura, sin embargo el latín se hizo poderoso justamente por esa concreción. Luego el tema de la religión fue el que hizo que se empezaran a perseguir todo tipo de literatura y cultura que no consagraran ni glorificaran a Dios, lo no cristiano era considerado pagano, y por lo tanto, exterminable.

También los romanos son una nación grande y efervescente en cuanto a los orígenes de su brutalidad transformada en fidelidad a la religión, sus amplios antecedentes de violencia en la era de los gladiadores, el paganismo de sus orígenes, parece que distaran mucho de ser hoy la capital del catolicismo, y hasta un estado en sí mismo. No fue sino hasta la llegada de Constantino en que se dejó de atacar a los paganos, y a los cristianos, de formas tan vehementes las unas de las otras que parecería que cualquiera se vuelve loco estudiando ese episodio en que ni ellos mismos encontraban en qué o en quién creer.

Esta parte del libro es muy interesante, porque el traslado de la época del coliseo y los grandes mares de sangre, hasta la basílica de San Pedro parecen tener un océano de diferencia. Tal vez parte de que se haya llegado a un fin en esa lucha, por lo menos en Roma, es lo grandes y buenos legistas que fueron los romanos, un capítulo completo nos narra que lo mejor de esta nación interna, lejana a los Ítalos que eran considerados ajenos, era su justicia. Y la impartían de forma correcta, incluso ahora se enseña en jurisprudencia de casi todas las universidades, derecho romano como una cátedra que da cuenta de lo especial que eran los romanos para ejercer y hacer respetar la ley.

Su gloria incluye el enorme amor que tienen por el campo y por lo mismo el respeto que profesan a la ciudad, saben que no se puede habitar en un espacio sin depender del otro, y gracias a ese equilibrio pudieron construirse como imperio. Muy buen libro.

Finalmente leí en febrero, un libro que categorizo y bautizo como "El principito Amazónico", es un libro que parece infantil, con ilustraciones y relatos muy breves, podría tomar las veces de cuento. Pero es un tratado de ética, moral, valores ancestrales, y respeto por la cosmovisión amazónica y natural.

Había una vez en la selva, fue escrito por el Padre Juan Santos Ortiz de Villalba, y vivió durante 15 años con las comunidades amazónicas, en vez de evangelizar, que era lo que fue a hacer, este hombre se dedicó a aprender todo lo que pudo y creó el personaje de Sumac Quimba, que es el protagonista de nuestro libro, quien habita en armonía con los animales, las plantas y las personas. A su vez, da consejos a sus compañeros de por qué no deben dejarse explotar por el hombre blanco. Los reclamos indígenas están representados de forma muy dinámica, muy consciente y muy sincera por parte de este personaje que vive en medio de la nada, sabiendo que lo tiene todo. Si hay un libro que siento que hay que recomendar, es este.

Ojalá algún día, puedan ponerlo como lectura sugerida (y obligada también) en cada institución de este país, escuela, colegio, universidad, instituto y demás. Muchos valores perdidos, y mucho valor a nuestra literatura propia. Ah, olvidaba mencionarles que el libro está también en Kichwa, es decir, en la página izquierda está la versión Kichwa y a la derecha en español. Gran gran gran aporte a nuestra literatura.

30 dic 2017

Libros ojeados de diciembre

David Copperfield de Charles Dickens es el primer libro leído del mes, realmente del final de noviembre. No sé si yo estaba muy sensible, pero me ha dado mucha pena el trato que se da al niño (al pequeño David) en el relato. Creo que es un retrato de lo que tenían que vivir muchos niños en esa época en que se desarrolla la historia. Ser prácticamente abandonado a su suerte por una madre que no tuvo el valor de luchar por su hijo sino que prefirió tener el amor de un hombre que tampoco la hacía feliz. Al final la mujer muere presa de ese dolor que no puede expresar porque su esposo y su cuñada no le permiten ser débil.
Posterior a eso, o tal vez debido a ello, David se debe buscar la vida en sitios donde cada vez lo tratan más y más mal. Me dolió mucho porque me puse a pensar en lo pequeñito que debió haber sido ese niño al recibir esos maltratos y el denigrante ejercicio contra él aplicado de hacerlo sentir basura o inútil; sé que es un libro, pero no deja de sorprenderme el cruel trato que se da a los niños alrededor del mundo aún en los libros, y que tristemente sigue siendo una constante en nuestro universo.

Luego David encuentra el amor, su vida florece y fin. Esto entremedio de una lucha por los oportunismos de un personaje que trata de robar impunemente al tío de la mujer que David ama, por lo que él, que siempre tuvo buen corazón, se siente en la obligación de ayudarle. De la mitad para adelante el libro es normal, ni bueno ni malo a mi parecer. Pero sí la primera parte me hizo mucho llorar. Con la advertencia de que puede ser que yo haya estado muy sensible.

El siguiente libro leído fue El uso de sí mismo de Mathias Alexander; un hombre que dedicó su vida a dar conferencias y a declamar, un día se percata de que empieza a volverse afónico y tiene que detener su rutina hasta estar mejor, recibe medicación y tratamiento, pero al volver a declamar, vuelve su malestar; así que se da cuenta que debe estar haciendo algo mientras declama que le daña el aparato fonador.

El libro de la autoobservación de este médico, y de cómo reconoce que cada cosa que pasa con nuestro cuerpo es responsabilidad de cómo nosotros mismos estamos usando cada una de las partes, dice que si podemos direccionar correctamente nuestro accionar, no tendríamos ni malestares, ni dolores, ni enfermedades. Cientos de personas han aplicado su hermético y estrictamente privado método para mejorar sus condiciones de vida, y han visto en esta técnica de trabajo corporal, las herramientas para conducirse sin tensiones o presiones innecesarias.

Alexander pone especial énfasis en cómo destinamos nuestra parte superior del cuerpo, la cabeza, el cuello, los hombros, y dice que si lográramos percibir la dirección natural de nuestro cuerpo, estaríamos siempre erguidos, solo que la costumbre o los oficios dañan o restringen esas áreas, por ejemplo un violinista, o una secretaria, que siempre direccionan de la misma manera sus cabezas, es común que tengan problemas de torticolis o tensión muscular en el cráneo y alrededores.

En este mismo hilo de investigación me encuentro con El cuerpo recobrado, de Michael Gelb, quien es un estudioso de la técnica Alexander (el libro anterior) y que es una especie de introducción pues su explicación es más detallada y diría, menos técnica que Alexander, pero en general hablan del mismo método. Es interesante porque se hace una analogía sobre cómo un bebé al recostarse sobre su pancita, encuentra la forma orgánica de girar, luego de sentarse, luego de gatear, luego de caminar, luego de trotar, y así sucesivamente.

Gelb hace una mención más clara sobre la técnica Alexander en cosas comunes, como caminar, hablar, sentarse, ponerse de pie, que son cosas que hacemos diariamente y como no nos hemos detenido a observarnos, o a percatarnos qué pasa con nosotros al hacer aquellas actividades cotidianas, es ahí cuando dirigimos presión a zonas del cuerpo que no necesitan tanta energía, como cuando una mariposa se posa sobre una hoja, que no remece toda la rama, simplemente se posa. Así mismo el cuerpo humano sabe cómo moverse sin poner tantas tensiones y aplicando la cantidad exacta de energía y de movimientos sin fuga, pero no le damos el espacio de conducirse correctamente, sino que lo empujamos, casi obligatoriamente, a hacer lo que nosotros le pedimos, y es ahí cuando el cuerpo se forza y su uso se vuelve errado.

Gelb, habla de cuando aprendió a hacer malabares, de cuando aprendió a andar en monociclo, todo mediante el uso de la técnica Alexander, y se percató de que, por ejemplo, los mejores deportistas son quienes nos hacen ver su actividad como algo “fácil” porque parece que no pusieran ninguna tensión en ello; así mismo Gelb hace un viaje sobre las posibilidades del cuerpo e interpreta que la técnica Alexander concede la capacidad de notar que estas posibilidades, son infinitas, simplemente se le debe dar la atención necesaria sin presión al cuerpo.

Como soy actriz, estos libros me han sido referente en mis movimientos y en lo que pasa conmigo en cada movimiento que hago, por eso esta conciencia que uno toma al moverse, puede resumirse en una comparación que hacía mi maestro de teatro el otro día. Cuando una hoja ha cumplido su ciclo en el árbol, y se arranca por el viento, cae libremente hasta posarse en el suelo, no hay una fuerza aplicada a esa acción, es el movimiento libre que se rige por la gravedad, por el peso y por la dirección de la hoja.

Finalmente, termino el año con la lectura de un libro en la misma línea de acción, La autoconciencia del cuerpo, el caso de Nora, escrito por el Dr. Moshe Feldenkrais, que es un libro más que recomendado, pues este médico se encuentra con una mujer de edad avanzada, con un entorno sociocultural solvente y cultivado. Esta mujer después de sufrir un episodio, pierde su capacidad de coordinación, y de aprender a leer y a escribir, aunque sigue siendo igual de inteligente como para mantener una conversación normal.

El Dr. Feldenkrais debe comenzar desde cero con Nora, y al cabo de unos meses debe hacerlo otra vez porque ella no consigue recordar por ejemplo, cómo ponerse los lentes, o cómo poner su zapato en el pie correcto, ni siquiera cómo encontrar la puerta por donde ha acabado de entrar. El método de Feldenkrais consiste en pequeñas gimnasias, e igualmente en recordar cómo funciona cada parte del cuerpo con la ayuda del método por el cual los niños aprenden a leer y a escribir, no les quiero arruinar el final de la historia, porque lo interesante del libro es el método, no el resultado (Nora logra leer, escribir y coordinar).

Estos libros inspiradores nos hacen reavivar la cuestión de atender nuestro cuerpo a los actores, pero también a todos de mirar cuán efectivo o reprimido puede ser nuestro cuerpo según el uso que le damos, o de cómo dormimos, de cómo ejercitamos, son buenas guías de cómo seguir haciendo lo que hacemos siempre, pero usando nuestro cuerpo de forma correcta.

16 nov 2017

Libros ojeados de noviembre

¿No les pasa que a veces quieren aprender de todos los temas, pero tienen muy poquito tiempo? Pues no son los únicos. Me gustó mucho siempre la mitología griega, pero leer palmo a palmo cada uno de los temas que hablan de cada cosa, se volvió muy largo entre los otros cientos de temas sobre los que hay que leer en el mundo.

El primer libro que leí (que terminé) este mes, trata de condensar todas las anécdotas, historias y mitos que han sobrevivido a los siglos por su extrañeza y su fantasía. 100 grandes historias de la mitología de Andreas Koppen, recoge todo lo que deberíamos saber sobre la mitología griega, la celta, la egipcia, la nórdica (de especial interés), la inca, la latina, la maya, entre otras.

Es decir que para salir de apuros está bien, porque nos cuenta el origen de cientos de dichos y de historias que nacieron de estos mitos, y que se desconocen en la actualidad; es decir que usamos sin saber por qué. Si no tienes mucho tiempo, y quieres saber o identificar por lo menos unas pocas de estas historias, este libro es para ti.

El hombre pelo y otros cuentos descabellados de Mario Conde es un libro infantil ganador de una mención de honor en los premios Darío Guevara Mayorga en el 2010. Dos que tres de los cuentos son medios turros, pero hay que tomar en cuenta que es un libro para niños así que bajo esa premisa el libro en general está bien. Son cuentos súper inocentones y zanahorias con una candidez muy de niños, así que sí es recomendable si se quiere introducir a los niños al universo literario. Me generó especial gracia el cuento ‘Guambra sinvergüenza’, recomendado.

Diary of a wimpy kid de Jeff Kinney es un cartoon, un libro de caricaturas entrelazadas con una historia que tiene como componente principal el ser contada por un niño, el wimpy kid. Es bastante divertido y yo lo leí en inglés para mejorar el uso del idioma, creo que es una buena idea para principiantes en el contacto de la lengua extranjera; también es un libro para niños, pero su particularidad anida en que este niño va contando su diario vivir y también lo ilustra.

El final del libro es abierto porque hay, cuando menos, seis libros más de esta serie que se convirtió en best seller, y la genialidad del autor de entremezclar incluso las hojas y los dibujos en un universo en el que hace que quienes lo leemos nos sintamos niños de nuevo, es un muy buen plus. Es bastante amoral, lo cual es bueno porque encaja perfecto con un normal pensamiento de niños de la edad de Greg. No inmoral, por si acaso, amoral, que no es lo mismo.

Los infortunios de la virtud, del Marqués de Sade ha sido el cuarto libro de este mes y me enorgullece muchísimo que todavía estemos tan lejos del final de noviembre y yo ya haya cumplido con los cuatro que me correspondían. Como se hace extenso si publico más de cuatro, los siguientes los dejaré para diciembre.

La verdad tenía miedo de leer a Sade, jamás lo había hecho, y siempre estaba en mi mente rondando que su literatura debía ser muy fuerte, tal vez demasiado para mí –pensaba- me encontré con un libro que me propuse no terminar si no lo lograba, y llegar hasta donde pudiera, pero felizmente lo terminé, y su contenido no es tan fuerte como lo imaginaba. Me hace cuestionar que vivimos en un mundo tan lleno de violencia que ya la violencia que puede haber en un libro no nos asusta, porque somos parte de un mundo violento, y somos violentos.

Para la época en que Sade escribió el libro tiene que haber sido un caos, es loco porque yo iba pasito a pasito leyendo, y en cada oportunidad que caminas junto a Justina (la protagonista del libro), vas vaticinando lo que va a pasarle. Al final todo le sucede, como estaba previsto, y es justo en donde ella más cree encontrar la redención y la paz. La iglesia; que como siempre es una basura, y lo era más en esa época.


Es un acto reflexivo leer este libro porque te lleva a preguntarte si la premisa de la que parte Sade es real, si mientras más ‘bueno’ eres, o más guardas las virtudes que la religión te enseña, más desgraciado te conviertes. Y mientras más ‘descarriado’ y hereje de los designios de la iglesia, el mundo más lo aprueba y te reconoce por ello. Pasa hasta ahora en la vida diaria, seguro te has preguntado por qué los asesinos y violadores viven largamente y felices, y la gente buena y positiva se muere pronto. Bueno… Sade tiene algunas respuestas. Un buen libro para quienes quieran sostener su ateísmo.

30 oct 2017

Libros ojeados de octubre

La biblia – Nuevo Testamento (Escrituras Griego Cristianas). Me ha tomado mucho más que solo un mes, de hecho mucho más de dos años leer a cabalidad cada uno de los 27 libros que componen el nuevo testamento. He hecho una reflexión y relectura de cada una de las cartas –que son la mayoría- y un análisis de cada palabra que he leído con mucha atención.

¿De quién puede ser obra esta extraordinaria recopilación? Es lo primero que me pregunto cada momento. La biblia es un libro escrito por humanos, según estos, por inspiración divina. Mi lectura fue un intento no religioso sino más bien educativo, para ir reconociendo las indicaciones que tienen las religiones con respecto a ciertos temas y discrepancias entre todos los seres de fe que promulgan ‘la verdad’.

Así que he ido cosa por cosa, adentrándome en dónde se generan esas confusiones y contradicciones. He aquí mis conclusiones (una parte de ellas):

1.- El nuevo pacto: Cuando se hace, cada semana santa (aunque en el catolicismo se hace todas las misas) una relectura o readecuación de la última cena de Jesucristo, se habla de que el comer del pan sin levadura y del vino sin fermentar son parte de los símbolos que integran el nuevo pacto, y Jesucristo pide que esa ceremonia se realice en su memoria cada año. El nuevo pacto es la vida eterna y la salvación mediante su muerte y posterior resurrección en un terreno gobernado por él donde no habrá más clamor, ni dolor, ni muerte.

¿Cuál era el viejo pacto entonces?, descubrí que el viejo pacto era aquel que está en el pentateuco de la biblia (que también leí, por supuesto) escrito bajo supuesta inspiración divina, por Moisés. El pacto era el mismo, habitar en una tierra donde el dolor ya no será más, y donde las criaturas más peligrosas puedan convivir con los niños más tiernos sin peligro, donde no habría más maldad y todo sería lleno de bendiciones, pues el pueblo de Israel era el escogido por ser del linaje y creencia del Dios de Abrahán, Isaac y Jacob.

Pero pasó que una vez que Moisés salió con su pueblo y perecieron el éxodo a otras tierras y demás, este pueblo perdió el favor de Dios porque se entregaron a las creencias paganas, a la fornicación y a dudar del nombre santo de Jehová; cuando este pueblo es eliminado en el diluvio universal, la tierra se queda sin pueblo ungido, y peor aún, sin salvador para poder merecer el tan anhelado pacto de vida eterna que Dios ofreció. Hasta que aparece Jesucristo y la historia sigue tal y como la conocemos.

2.- Jesús, Dios, el espíritu santo: Hay mucha confusión sobre la existencia de la trinidad, hay religiones que le dan la misma importancia a estos tres ‘elementos’ bíblicos, también la misma biblia no es del todo clara cuando diferencia, y es fácil perderse. Sí queda claro en más de una oportunidad que los profetas –recordemos que el nuevo testamento está escrito, se cree, por los apóstoles de Jesucristo- hacen mención a que Dios enalteció a su hijo, y por eso cada oración se debe hacer a través de él, porque el mismo Dios lo ungió como gobernante antes que él, es por eso que se le llama Rey de reyes y Señor de señores.

Al espíritu santo, se le toma como una figura menor, como si a alguien le atacara un espasmo de algo, y mediante el espíritu santo, es que gobierna Dios. Es confuso siempre, porque hay pasajes bíblicos donde queda bastante claro que Dios y su hijo no son el mismo individuo, pero hay otros pasajes donde aun leyendo varias veces, los versículos mencionan el poder superior de Jehová, y luego el poder superior de Cristo. Aquí es fácil perderse.

3.- Machismo: Tal vez una de las mayores pruebas de los anti creyentes de que la biblia no fue inspirada por Dios sino escrita por seres normales de los recuerdos que pudieran tener sobre un episodio vivido. La biblia está llena de machismo por todas partes, se dice que la mujer no puede presidir una congregación, no puede ponerse al frente ni siquiera de su propio hogar, debe estar en sumisión a su esposo, y dice con claridad que su opinión y su voz son una vergüenza en la congregación cristiana.

No se menciona una vez, sino casi en cada libro, así mismo se castiga mucho la fornicación y en el libro de la revelación, cuando se habla de la batalla final que librará Jesucristo con la ‘bestia salvaje’ por la vida eterna de todos, se hace una metáfora sobre el mal del mundo que por supuesto está representado en la figura de una mujer, a la que se le titula como la gran ramera. Así que es fácil entender por qué el machismo abarca a todas las sociedades, es como una extensión de lo mismo que ha avanzado el cristianismo en el mundo.

4.- Los pecados: La biblia está escrita de tal manera que en verdad puedas sentirte pecador por algo, por lo que sea, por tu comer, por tu dormir, por tu accionar, por tu no accionar; algo debe hacerte sentir pecador. Pero realmente eso no es lo que ha llamado mi atención, sí lo ha hecho las decenas de oraciones que hacen ver al dolor y al sufrimiento mediante el pecado como algo normal.

Como casi todo el nuevo testamento son cartas de Pablo a alguna congregación, se les exhorta a no abandonar las buenas prácticas, y a cumplir de buena fe con los mandamientos y la palabra de Dios. Así mismo, en el mismo nivel de retórica, se recuerda que el sufrimiento es bueno, que somos merecedores del dolor, que solo quienes sufren cárcel, hambre, asesinatos y demás en nombre de las buenas nuevas del reino, solo ellos, los que más sufren, heredarán el reino de los cielos.

Dice que se debe comparar la vida de Cristo con la de los cristianos, que él fue torturado y finalmente asesinado, pero que ascendió a los cielos, entonces los seguidores de Jesús deben esperar el mismo fin, y ser perseguidos y ser humillados y vejados sin protestar, puesto que es así como deben vivir su vida cristiana.

Tal vez el pecado al que más se hace referencia es a la fornicación, me ha generado mucha curiosidad, casi todas las dos cartas a los corintios está en referencia a que dejen de cometer fornicación, creo que la congregación de Corinto era un poco loquilla al respecto del adulterio y las relaciones carnales, hay mucho espacio en el nuevo testamento dedicado a ese pecado. Además se menciona casi en todos los libros una frase particular ‘bondad inmerecida’, es como si todo el tiempo tuviéramos que sentirnos insuficientes frente a Dios, como si nunca mereciéramos algo bueno, y solo ser castigados por nuestros actos.

5.- Las verdaderas lecciones: Fuera de aquellas cosas que una puede obviar, como en todo libro, la biblia tiene muchas verdaderas lecciones de convivencia pacífica con el entorno. La biblia es un libro finalmente, y puede ser uno bueno o uno malo dependiendo del lector. Yo me quedo con algunos buenos versículos, que no transcribiré porque siempre la idea es que también ustedes lean. Sí es un poco tedioso y por ejemplo el libro del Apocalipsis o Revelación tiene cientos de simbolismos que te pueden partir la cabeza, pero dentro hay varias enseñanzas que pueden ser de utilidad. Queda pendiente hablar de los cumpleaños, de la navidad, de la política en relación a la biblia, que también son temas muy interesantes, pero prefiero no tocar hasta terminar el libro completo.

Quería compartir mi alegría por haber terminado después de taaantos meses detrás de cada uno de estos textos, este nuevo testamento; no pongo biblia completa, porque aún me faltan algunos libros del antiguo testamento (he consultado con varios expertos que me recomendaron leer la biblia ‘desde el final’), pero yo ya había leído el pentateuco en más de una ocasión, así que como siempre. Exhortar a que se lea a profundidad cada texto.

5 oct 2017

Libros ojeados de septiembre

Al incluir como título, libros 'ojeados', esto nunca pretende ser un análisis a profundidad de cada texto, sino más bien la apreciación personal de esas lecturas. Para esta oportunidad, ha pasado un largo tiempo y entre medio de todo ese espacio en el calendario, nutrí las lecturas que a continuación les comparto, con otras actividades que también narraré paulatinamente en esta entrada.

El principito de Antoine de Saint Exupery, es un libro que todo el mundo ha leído; no me avergüenza decir que yo no lo había leído, aunque sí me generaba un poco de presión social el saber que todo mi círculo se había contactado con este precioso relato tipo cuento, que lejos de ser una versión muy infantil de una historia ficticia, es un llamado a la inocencia del ser y a la ingenuidad de estar desnudos de mente en un mundo que nos flagela cada vez más, sobre todo a quienes exponemos nuestro corazón públicamente. Lo bueno de este libro es que nos hace notar que no estamos solos frente a la decisión de amar, y que el amor duele una y otra vez, y sigue doliendo, pero que vale la pena hacerlo.

Por razones personales, he estado interesándome cada vez más en la literatura infantil, es así como me encuentro con Terrores nocturnos, de María Brandán Aráoz de Argentina, múltiple ganadora de premios sobre cuentos infantiles. Sería interesante conocer la opinión de algún niño al respecto de esta lectura, tal vez si mi encuentro hubiera sido desde la infancia mi apreciación sería otra; lamentablemente me encontré con el libro siendo ya adulta (aunque es una justificación que le doy yo estilo excusa, porque los libros son libros y no pierden su magia nunca, aunque una tenga la edad que tenga). No me ha gustado, lo encontré previsible, monótono, poco inventivo... siento mucho si alguien discrepa. Simplemente no me ha gustado.

El enigma de los templarios, de Vignati y Peralta, fue el tercer libro del mes y debo reconocer que ha sido uno de esos libros que me dejó con la boca abierta en cada página. Comienza asumiendo que el lector ya tiene un cierto bagaje sobre el tema, y que ya conoce por lo menos un poco de los caballeros templarios. Explica y se inmiscuye de forma gradual en cómo la orden pasa de no tener nada a tenerlo todo, inclusive el amor de los monarcas de la época, hasta su creciente y final odio; cómo es primero una deificación y luego una vanalización de sus objetivos primarios.

Hace un recorrido también por otro tipo de órdenes, como la Orden de Alcántara, Calatrava, los Rosacruces, los masones, y muchas otras órdenes que con el consentimiento de la iglesia católica, imponían sus propias leyes. También se llega a una suerte de no saber si realmente fueron los caballeros los que adquirieron a voluntad tantas riquezas, o fue en nombre de la enorme gratitud que los jerarcas les profesaban que rompieron con su voto de pobreza. Realmente el libro es infinitamente interesante y un tratado fundamental para quien quiere conocer un poco más sobre estos enigmáticos caballeros que fueron santificados, herejes, mezclados con la realeza de casi todos los países europeos, e incluso reconocidos en la América Azteca como los enviados de Dios cuando llegaron con Colón a las 'nuevas indias'.

Es el primer libro que leo sobre los templarios en que no me quedan más preguntas que respuestas, siempre terminaba este tipo de libros preguntándome más cosas y prácticamente en las mismas. Muy bueno y recomendado. Si su interés va por ahí, no duden en leerlo.

Finalmente, estoy a puertas de viajar a Cuba, un sueño cumplido por todo, por mi admiración a la revolución cubana, por mi respeto a la lucha de Fidel Castro y todos sus combatientes, por ver cómo subsiste el socialismo en un mundo cada vez más capitalista y dependiente del dinero, entre otros. Así que releí El viejo y el mar de Ernest Hemingway.

Lo había leído ya en mis años adolescentes, pero ha cobrado para mí otro sentido ahora. Muy solitario, muy triste, muy desolado final en mi opinión, y poco feliz. Es como si nos introdujéramos en una profunda melancolía del autor, y entre sus dilucidaciones, diéramos con este relato fantástico más por fantasía que por fantástico en narrativa. Es cortito, pero mantiene la desesperación del lector. Si usted quiere sufrir un ratito, léaselo que en tres horas se lo termina.

1 jul 2017

¿Cuántos años tengo?

¿Cuántos años tengo?
José Saramago

¿Que cuántos años tengo?

¡Qué importa eso! ¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo:
Gritar sin miedo lo que pienso…

Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido…

Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!

Pues unos dicen que ya soy viejo,

y otras que “estoy en el apogeo”.

Pero no es la edad que tengo,
ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,

para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos,

rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás! ¡Estás muy viejo, ya no podrás!
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,

pero con el interés de seguir creciendo.

Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,

a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse

en el fuego de una pasión deseada y otras…

es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Que cuántos años tengo?

No necesito marcarlos con un número,

pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos,

las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas…
¡Valen mucho más que eso!

¡Qué importa si cumplo cuarenta, cincuenta o más!

Pues lo que importa: ¡Es la edad que asiento!

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Para seguir sin temor por el sendero,

pues llevo conmigo, la experiencia adquirida

y la fuerza de mis anhelos.

¿Que cuántos años tengo?

¡Eso a quién le importa!

Tengo los años necesarios para perder el miedo

y hacer lo que quiero y siento.

Qué importa cuántos años,

¿cuántos tengo, o cuántos espero?

Si con los años que tengo…

¡Aprendí a querer lo necesario y a tomar sólo lo bueno!

26 jun 2017

Pétalo sonoro*

Magnolia: Llegué de la clínica esa tarde sin parar de preguntarme en dónde me había equivocado, lloraba, me faltaba la respiración, no hallaba qué hacer, me quedé de pie detrás de la puerta y poco a poco empecé a desvanecerme hasta quedar de rodillas frente a ese enorme espejo que había en el lobby de mi apartamento. Cáncer, esa maldita palabra que nos genera pánico a todos los que amamos vivir, ahora yo la padecía a pesar de mis incontables intentos por ser siempre sana; mi organismo a modo de protesta por la  vida que había vivido, mandaba esa enfermedad contra la que ya no me podía proteger.

Al fondo, donde siempre estaba, el espejo largo que colgaba de la pared contraria, reflejaba una figura demacrada, acabada, destruida, arruinada... esa, esa era mi propia imagen que mostraba mi reflejo externo, tan humillado y pobre, pero reflejaba un estado interno de aún más profunda miseria; por ese aspecto pasaban los recuerdos de todos aquellos años que había vivido y reflejaba la devastación de mi sentir y recordaba esa mañana de 1996 en que jugando en el parque de la escuela, Dana, una niña más grande y mayor que yo, hacía piruetas en uno de los juegos y me retó a que hiciera lo mismo; yo acepté el reto, pero caí de cabeza y me di un golpe bajo las costillas contra una piedra. Me sentía impotente de cambiar en algo ese aspecto raído y sin vida que mostraba el espejo, sentía que nada podía hacer que me viera un poco mejor en ese reflejo tan deprimente. Nada... excepto, tal vez, el pasado... ¿Sí? Tal vez eso habría podido regresarme la sonrisa, el regresar al pasado o a alguno de los acontecimientos felices que el tiempo y los años se habían llevado. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo volver? ¿Era posible?

Siempre el maldito tiempo, que me limitaba e impedía que lograra alcanzar la felicidad aun estando bien cerca. Cuando comencé a trabajar en ese gimnasio al final de la calle, también el tiempo me jugó una mala broma y puso en mi camino a Juan. Él 16, yo 25, ¿Qué será de él ahora? ¿Dónde estará? Él me quiso, y yo no me permití quererlo a él porque los 9 años de diferencia me pesaban, prometió que iba a esperarme, pero yo seguí con mi vida y me fui a hacer la maestría... ¿me esperará todavía?

No, no, no, no... no puedo quedarme aquí perdiendo mi vida, yo también fui joven y fui feliz... tal vez si encuentro a Juan, seguro sigue viviendo en el mismo lugar, seguro aún espera por mí, 25 años más no son tantos.

(Magnolia, encuentra a Juan, pero él, ya la ha olvidado y vive una vida feliz junto a su familia, acorde a su edad).

Como si no quisiera entenderlo, como si no me diera cuenta de lo que he pasado, como si fuera otro día rutinario en que llegar y seguir llego a mi casa; esta vez, sabiéndome derrotada, sabiendo que esta vez sí cambiará mi vida, porque esta vez no estoy dispuesta a nada más; verlo a él, tan feliz, tan joven, tan lleno de vida... ¿cómo puedo yo comparar lo que yo llamo mi vida, con el paraíso que él vive? Mi tiempo no se está agotando recién ahora, sino que se agotó hace ya mucho, pero yo no me doy cuenta sino hasta ahora. Ahora nada tiene sentido, ahora abro los ojos y me percato de que no puedo retroceder el tiempo, de que las cosas pasan una sola vez en la vida y me pasaron una sola vez aunque no haya querido o no haya podido aprovecharlas.

Nunca tuve hijos, ni gatos, ni otros amores, porque a cada tiempo otra cosa era relevante y fui resolviendo mi vida desde lo urgente, no desde lo importante. Hoy que me veo aquí, entre mis cosas, las que yo adquirí con mi plata, que tanto trabajo me costó conseguir, veo que nada de esas cosas me acompaña y que yo hoy ya no soy la que era cuando compré esas cosas, y que ni siquiera ellas guardan la esencia de la que yo era cuando compré todo lo que hoy me rodea, pero no me acompaña.

Estar afuera no tiene sentido ¿para qué salir a una vida que ya no vivo? Afuera solo hay cosas que ya no disfruto; no puedo salir a tomarme un café porque mi cáncer lo tomaría como una afrenta o como un reto, y me mataría más rápido, tal vez si me quedara a merced del tiempo, de ese al que no quise nunca ceder... tal vez eso es realmente lo que él quiere, que por fin lo acepte y conviva con él por un tiempo.

¿Cómo fue que esa mujer tan feliz, tan llena de vida, tan alegre, se transformó en este esperpento que me muestra el espejo como una trampa del tiempo, que se burla porque sabe que al final soy una más que ha perdido frente a él la batalla?

Así haré, me dejaré llevar... no puedo regresar los años, y hoy estoy vieja, arrugada y sin ánimo para darle color a mi propia vida, tal vez es él mismo... el tiempo, el que me dé la respuesta, o el que me dé la vuelta, y haga que todo esto, algún día cambie.


FIN

*Texto: Cristina Figueroa P. - Pueden usar el texto, sería un honor, pero por favor, ponga los créditos. De lo contrario es un robo.

11 may 2017

De fiestas, ferias y festivales

Estuve hace no mucho en un festival de teatro, para no herir susceptibilidades de los compañeros actores, no voy a decir ni cuál, ni cuándo, ni de qué obra voy a hablar. Sin embargo el encuentro festivalero era siempre muy rico y siento que ese contenido que llenaba el espíritu poco a poco ha cambiado.

Vimos con el grupo un par de obras, todas bien ejecutadas, todas con actuaciones soberbialmente buenas, todas con una buena estética, un buen vestuario, buena escenografía, y todo bueno. Al final del día, la sensación no era como en otros festivales ni en otros espacios... algo faltaba. Mucho tiempo después de meditar me percato, con ayuda de los criterios de otros compañeros que salieron del festival con las mismas sensaciones y las mismas lecturas, que faltaba discurso.

Tal vez por vagancia, o por facilidad, los discursos teatrales cada vez existen menos, ahora solo se pone en escena cualquier chiste fácil o cualquier cosa que hable de 'algo' no importa qué, y mucho menos importa el por qué. Ya lo había comentado América Paz y Miño en otra entrada de este blog (Azul, naranja, verde y espuma), que la estética del teatro iba a ser poco a poco y cada vez más pobre, y que se iban a perder los discursos.

El arte se supone, debe propender a que pase algo conmigo y dentro de mi ser, que yo me pregunte algo luego de recibir en mi espíritu arte, y que ya no sea el mismo o la misma, sino cómo explicamos que la gente deba "gastar" $500 en un cuadro en lugar de irse con ese mismo dinero de viaje, o por qué tendría alguien que pagar $10 de entrada al teatro y no comprarse con ese mismo dinero un combo de tropiburguer. La respuesta es justamente que el arte tiene que darme algo que nada más me da, un alimento espiritual que me permite cuestionarme cosas, que me permite preguntarme y volverme a preguntar, y luego de eso, cambiar de preguntas.

Cuando veo en los festivales que se habla de algún tema, pero que ese tema no invita al debate sino a hacer teatro por hacerlo, me pregunto si estaremos en la línea del facilismo. El maestro Arístides Vargas habla de que el artista debe estar en permanente estado de errancia, de itinerancia por no saber qué va a pasar consigo mismo y con el mundo que le rodea, se cuestiona todo y todo el tiempo. No hay discursos en el teatro.

Es muy triste, porque antes quienes estaban en las áreas de las artes eran seres de los que los artistas 'nuevos' o 'jóvenes' aprendíamos mucho, escuchar a cada artista era una cátedra, y ver alguna de sus obras era salir tocado hasta lo más profundo y sensible del ser, puesto que había mucho que decir y se decía, ahora tal vez hay mucho más, pero hay más miedo de decirlo o menos arrojo.

Este espacio pretende ser un llamado de atención a todos los compañeros artistas, de todas las artes. El arte es llamado y nació para ser político, para ser cuestionador, para ser contrapoder, para ser curioso y sin ser juez siempre fue parte de los de abajo, de los oprimidos. Está llamado a hacer pensar. Y si no, entonces que esté llamado a no ser.