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21 oct 2025

Convocatoria a nuevos elencos "Teatro en Rojo" - 2026

"Teatro en Rojo", ubicado en la ciudad de Quito - Ecuador, es una agrupación teatral fundada en el año 2022 que tiene como objetivo hacer artes escénicas de manera ética, responsable, liviana, rentable y lúdica.

Buscamos garantizar a nuestros espectadores un teatro consciente, que toque temas relevantes sin estereotipos ni banalidades, nuestro trabajo pretende trascender en el espectador y su visión de la vida al mismo tiempo que sea una forma de distención, entretenimiento y distracción responsable con el entorno sociocultural del país y el mundo.

Nuestro afán es contribuir a la formación de públicos artísticos que cuestionen la realidad social; al tiempo que ofrecemos un espacio de ejercicio teatral grupal sostenido para nuestros colegas.



CONVOCATORIA ABIERTA

"Teatro en Rojo" se encuentra mutando su espacio de trabajo, su estilo de trabajo y también sus elencos para las obras con las que contamos. Actualmente requerimos perfiles de larga duración para nuestras puestas en escena.

En ese sentido, convocamos a actores y actrices nacionales y/o extranjeros interesado/as en formar parte de las obras para las cuales indicamos el perfil requerido en cada caso, el inicio de las labores será en el mes de marzo 2026 y se deberá contar con disponibilidad de ensayo al menos tres veces por semana.

Se debe tomar en cuenta que los perfiles requeridos pretenden conformar elencos estables y concretos que se puedan mantener en el tiempo.


DATOS INFORMATIVOS RELEVANTES

Fecha límite de recepción de CV (Hoja de vida actoral) y portafolio o reel actoral: hasta el 31 de diciembre del 2025.

Envío de documentación a: teatroenrojoproducciones@gmail.com

Asunto del correo: Nombre del perfil al que aplica (por ejemplo: Anhelos 2026)

Perfiles requeridos y obras:

1. La voz del páramo

- Actor o actriz ágil, edad indistinta, resistente físicamente, energético/a, se priorizará a quien tenga experiencia trabajando con infancias.

2. Anhelos

- Actores y actrices que canten probadamente bien, posibilidad de viajar de manera intempestiva, edades comprendidas entre los 18 y 40 años de edad, se dará preferencia a cantantes con formación actoral.

3. Formas de irse

-Actores y actrices que tengan facilidad para bailar, edades comprendidas entre los 20 a 40 años de edad, los personajes requieren besos en escena, habilidades manuales para confeccionar origami.

4. Mujeres de Andil

-Solo actrices, edades indistintas, se dará preferencia a aquellos perfiles que provengan de la provincia de Manabí o la costa ecuatoriana.

-Bailarina de danza contemporánea, en cuyo caso deberá enviar una pastilla de 2 minutos de duración con una frase de danza, tema libre.


QUÉ DAMOS NOSOTROS

-Cobertura de hospedaje, alimentación y viáticos durante los viajes.

-Pago de la hora de ensayo en $2.93 (dos dólares con noventa y tres centavos) por hora. Ese valor se cancela 60 días después de las última función para la cual se haya contratado a la persona, independiente del valor de funciones.

-Valor mínimo de pago por función $25. El valor puede variar si la función generó una taquilla que supere esa cifra. El pago se realizará 60 días después de la última función para la cual se haya contratado a la persona.


Si te interesa la propuesta o conoces a alguien a quien pueda interesarle, por favor, comparte esta información.



26 abr 2025

Controversia sobre la selección del Festival Internacional Artes Vivas Loja 2025

Hace unas semanas (he dejado pasar el tiempo para mirar con perspectiva) apareció una queja formal de parte del sector escénico en relación a la selección de las obras para esta edición del Festival Internacional de Artes Vivas Loja 2025.

Con cautela y también con interés he revisado el documento y, como parte marginaria del sector que soy, pero también como funcionaria ahora, expongo mi punto de vista -única y 100% mío- sobre el tema, porque creo que este relato responde a un profundo desconocimiento de los procesos y una prevalencia de egos que en lugar de sumar, perjudica.

Aclaro antes de iniciar que, todo de lo que voy a estar escribiendo de aquí en adelante, es información pública contenida en las bases técnicas de esa convocatoria, pero que además se encuentra en las bases técnicas también de todas las líneas de fomento para concursos públicos.


1. Reglamento de jurados

Se menciona en el documento firmado por diferentes artistas y colectivos, que las obras ganadoras fueron elegidas sin el puntaje completo de todos los jurados, argumentando que en ciertos casos había evaluado uno de tres jurados o dos de tres y que eso se evidenciaba en "relatos" de varios grupos -que quedaron fuera- y que aseguraban que la selección fue, por lo tanto, inequitativa. Además que los comentarios de los jurados eran, cuando menos, deficientes.

Informarles que los sistemas de concursos públicos, todos y de toda índole, cuentan con varias normativas, instructivos, reglamentos, rúbricas y demás documentación obligatoria para el sector público, justamente por ser fondos públicos NINGÚN concurso puede ser entregado "a dedo" y peor aún con puntajes incompletos.

La selección de jurados es un proceso largo, en el que se entrega un banco de datos a las direcciones, quienes luego de una revisión con sus respectivos equipos y demás, envían una terna y unos candidatos suplentes para ser jurados. Una vez realizado ese primer paso -que toma varias semanas-, estos jurados titulares y los jurados suplentes se ponen en consideración y aprobación de la coordinación general técnica que, también en conversación con los equipos y con las autoridades, aprueba o no esa propuesta de jurados.

Eso quiere decir que es absolutamente imposible que un concurso público declare ganadores sin los puntajes completos de todos los miembros del jurado porque, en el caso supuesto de que algún jurado no evalúe, hay jurados suplentes que DEBEN tomar su lugar y evaluar.

El reglamento de jurados además, obliga a que los jurados cumplan con ciertos requisitos estipulados en unas rúbricas de selección, les interpela a firmar ciertos documentos y, en el caso supuesto de que no cumplieran, no se les paga y deben ir de manera directa a alguno de los suplentes. Repito entonces, es IMPOSIBLE que un concurso público se declare cerrado si los jurados al completo no han evaluado.


2. Instancias de evaluación

Para entregar fondos públicos existen varios pasos a seguir en orden. La postulación, la verificación, la subsanación, la verificación de la subsanación, la evaluación individual, la evaluación colectiva y posteriormente la entrega del acta de dictamen que es pública.

Allí el proceso no termina, pues hay más pasos administrativos a seguir. Si hubiera un espacio donde algo no se está llevando a cabo como se debe, quien sea secretario/a de la línea debe ponerlo en evidencia y, de ser el caso, solicitar una reprogramación del cronograma. Si hubiera habido alguna alteración de índole personal con algún jurado o alguna novedad que requiriera un tiempo adicional, la línea jamás habría cerrado.

Se evalúa, de manera individual y colectiva, a cada uno de los proyectos bajo los criterios de viabilidad técnica, viabilidad financiera y coherencia y alcance. Para que los jurados lleguen a la evaluación colectiva deben haber evaluado antes de manera individual, ellos emiten un puntaje de todos los proyectos de manera individual y, posterior a ello, solo los proyectos mejor puntuados en 2 de 3 jurados, pasan a la evaluación colectiva.

Esto quiere decir que si, en evaluación INDIVIDUAL el jurado A puso 100, y el jurado B puso 50, y el jurado C puso 0, ese proyecto no pasaría a evaluación colectiva aunque haya habido un jurado que consideró que es el mejor proyecto del mundo. Porque se requiere de mínimo 80 puntos para pasar a la evaluación colectiva, es decir, la mayoría de los jurados le deben seleccionar. Se le llama democracia.

La evaluación colectiva es una reunión entre todos los miembros del jurado, de donde sale un solo puntaje final que es único. Eso quiere decir que, todos los proyectos que pasan a la instancia final de evaluación vuelven a 0 puntos. Y de esos 0 puntos, inician una evaluación conjunta donde asignan un solo puntaje entre los tres, ahí ya no hay tal suma y división, allí es un puntaje único al que deben llegar por acuerdo unánime. No es posible que evalúen 1 de 3, o 2 de 3, son los 3 de 3 quienes deben acordar qué nota final tendrán todos los proyectos.

Sobre el comentario que llega al acta de dictamen -acta de dictamen que es pública e incluye los puntajes de todos los proyectos que pasaron a evaluación colectiva, ganen o no ganen- los jurados no suelen ser muy extensos en esos comentarios porque ya lo discutieron por horas, entonces cuando llegan al sistema a escribir el comentario, no siempre esos comentarios son lo que un postulante quisiera recibir como retroalimentación, aunque como funcionarios a veces insistimos en que sean más puntuales con su comentario final, no siempre sucede. Eso sale de las manos de quien sea secretario/a.


2. Línea curatorial del festival

Leí en el comunicado de las y los artistas escénicos que no había ninguna "obra de teatro" en la selección y que eso estaba muy mal porque el festival es un festival de teatro.

El Festival Internacional de Artes Vivas de Loja, está centrado en las artes vivas todas, en ese sentido, si la línea curatorial de este año es más afín a una de esas artes vivas (como la danza, la música, u otros) ¿cuál es el problema? no es un festival de teatro únicamente.

Cada año el festival tiene una línea curatorial distinta con el afán de que nuevas propuestas puedan postular y se diversifique tanto la postulación como lo que se proyecta dentro del festival. Las propuestas que ganaron este año son las que más se ajustan al objetivo del FIAVL de este año, y eso no lo impone la institución pública que es únicamente custodia y árbitro del concurso, sino que lo selecciona un jurado que, como he mencionado, está elegido específicamente para eso, y no son cuatro asomados de la calle, es un jurado especializado.

La queja viene del sector que no ganó, y tampoco ganaron sus amigos, entonces por eso la respuesta es el reclamo. Incluso se cuestiona (aunque en inicio dijeron que no) la calidad de las propuestas ganadoras, desmereciendo su trabajo y su afinidad con el proceso. Absolutamente impresentable que en vez de construir y trabajar, se ataque a los ganadores.

Además, ya es hora de aceptar también que no siempre los trabajos van a coincidir con la línea curatorial de todos los años, es irresponsable hacer una obra cada año tratando de ajustarse a lo que piden las bases técnicas cada año. La intención final es la descentralización y la diversificación, ¡claro que no van a ganar todos los años!


3. Viabilidad financiera

Se menciona en ese comunicado que no se debe evaluar la viabilidad financiera porque los montos los pone el festival. Al respecto quiero mencionar que el sistema de postulación es genérico, está pensado para todos los concursos de todas las artes, eso quiere decir que, por default se incluyen pestañas que deben ser llenadas aunque el concurso tenga un obviedad.

Lo que había que hacer aquí es llenar los acápites tal como solicitaba el sistema acorde a los rubros y subrubros permitidos sin dramas. Es lo que hicieron los ganadores.

Ese tema requiere una evaluación profunda porque, efectivamente, ni todas las artes son las mismas ni todos los requisitos son los mismos, pero en términos generales, se podía y se hizo. Había que dedicarse un poco más y hacerlo. El sistema sí que es mucho más amigable ahora que en el pasado.

Lo que sucede con este punto es que, la graaaaaaaan mayoría de los postulantes, sin leer las bases, sin revisar el sistema y sin entender el proceso, postulan al último del concurso y el tiempo no les da para discernir y entender cómo se debe realizar la actividad, solo envían la postulación y no se toman el espacio para, detenidamente, revisar y reflexionar sobre lo que están mandando.


4. Ego

Quienes hayan puesto en tela de duda, por cualquier motivo, la selección del FIAVL 2025, deben presentar pruebas de la acusación, pues es muy serio insinuar que los fondos públicos están siendo entregados sin la exactitud y la rigurosidad que el proceso demanda.

Hay grupos que están acostumbrados a ganar todos los años, y a ganar a cada rato cuanta convocatoria se abre. Viven de los fondos del estado, cuando los fondos de concurso público son incentivos y no sueldos, y deben distribuirse a las 24 provincias del país. En su mayoría los ganadores son de Pichincha (de Quito) porque esas personas han estudiado de inicio a fin la manera de postular y eso le quita oportunidades a otras provincias que todavía están en pañales en el proceso de comprensión de estos concursos.

Yo, de manera individual, sí creo que la descentralización debe primero reconocer que ese divorcio de las regiones como la amazonía y la costa hacia la institución, responden a unos intentos de diálogo ineficientes porque no se establecen ni en los mismos términos ni en el lenguaje en que puedan ser comprendidos por la mayoría. El resultado de ello es que va a seguir ganando Quito.

Por ahora, deben reconocer que su trabajo no tiene por qué ser perfecto siempre, y no tienen por qué ser elegidos siempre.

14 sept 2023

Recogiendo los pasos de la voz del páramo

Sirvan estas líneas para hacer unas reflexiones sobre la primera obra de teatro que hizo nacer el proyecto Teatro en rojo como un colectivo en el año 2022. Estoy segura que luego será una buena bitácora para reconocer el camino y en perspectiva, poder mejorarlo, evaluarlo y aprender de él. Con la infinita gratitud de todo lo que nos ha regalado hasta ahora.

A eso de marzo del 2022 una ex querida maestra de universidad -que llamaré Majo- me preguntó si seguía haciendo teatro porque tenía unas estudiantes que, para una campaña que estaban realizando como parte de su proyecto de titulación en comunicación, estaban requiriendo una obra de teatro para niños.

En ese momento yo no solo no hacía obras de teatro para niñas y niños, sino que no estaba para nada interesada en el tema. Le dije a Majo inmediatamente que no, pero que la iba a derivar con alguien que sí hiciera algo de eso, y pregunté a varios amigos y amigas, pero nadie pudo así que con muchísima pena, tuve que decirle que no podía ayudarle.

Majo insistió, obstinada y curiosa como siempre fue, yo con el inmenso cariño que le profeso, más con gratitud que con conocimiento, acepté su propuesta y me enfrasqué en inventarme una obra para niños que pudiera estar lista en menos de un mes. Al inicio pensaba en un monólogo de un cazador que se transformara en todos los animales, pero al pensarlo un poco mejor, noté que iba a ser imposible hacerlo sola.

Esa decisión me obligó a invitar a Milagros Ribadeneira a que me ayude no solo a actuar la obra, sino a crear una obra desde cero y poner la idea en escena en tiempo récord. Si bien yo tenía una vaga idea general, fue realmente Milagros la que dio una escaleta completa de la obra que yo pulí y dirigí para estar listas en algo más que dos semanas.

De ese primer periodo tengo recuerdos de mucho cansancio, trabajo, propuestas, ideas, investigaciones, improvisaciones y la anécdota de casi morar atrancada con el tostado que se comía el oso de anteojos. Así nació la voz del páramo; Paula y su amiga -las chicas que nos contrataron- estuvieron felices, nos pagaron ese mismo día y nosotras dejamos ahí la obra, era algo que habíamos hecho vivir para que fuera debút y despedida, no teníamos otro interés que cumplir con la palabra y recibir el pago por nuestro trabajo.

Poco más de un año después, La voz del páramo se convirtió en una obra que, como una bola de nieve, solo ha ascendido sin saber cuándo ni cómo. Es justamente esta obra la que da inicio a lo que ahora se llama Teatro en rojo, mi primera obra, y mi primer trabajo realizado con mi única producción.

Milagros y yo tomamos caminos separados en el trabajo, y el infortunio le dio vida de nuevo a la voz del páramo. Resulta que yo trabajaba como directora del grupo de teatro de la UTE en Quito, y había programado una especie de gira en la ciudad de Guayaquil en varios lugares con el grupo de estudiantes que tenía a mi cargo.

Dos semanas antes de emprender el viaje, recibo por llamada telefónica la notificación de que me desvinculan de la universidad y me quedo en el aire con los compromisos ya adquiridos, y con la garantía de la sala La Bota, ya entregada. Ante este giro de la vida solo pienso en una obra que podría tener lista -una vez más- en tiempo récord, esa obra era 'La voz del páramo'.

El inconveniente radicaba en que llevaba meses sin conversar con Milagros y, por motivos personales, con la decisión de no trabajar más juntas. Como código de honor le escribo para mencionarle que voy a volver a poner en escena la obra y ella da su aprobación, converso de inmediato con el nuevo elenco que la iba a actuar y ellos se emocionan como niños con la invitación. Mirando atrás, creo que es algo muy bello recibir tanto positivismo y tanto compromiso de la dupla que se hizo cargo del trabajo que antes hacíamos dos personas.

Cumplimos nuestra gira en Guayaquil, y fue como sanar una herida enorme que había abierto con Teatro en rojo, y que sanó con este viaje donde recibí respaldo, preocupación y muchísimo apoyo de mis nuevos compañeros Emanuele Mena y Alexandra Fernández, sirva este espacio para rendirles también un homenaje a ellos sin cuyos entusiasmos, este camino no sería transitable nunca más.

Luego vinieron las giras de medios, la postulación al festival para mujeres dramaturgas en Turquía -que no ganamos porque no admiten obras infantiles- y un caminar bien haciendo que me hace pensar que los sueños se construyen y caminan aún con todo en contra.

Hasta la fecha, 'La voz del páramo' se ha presentado en:

-Zoológico de Guayllabamba (campañas sé un héroe, protege la vida silvestre) - 1 de mayo del 2022

-EASE Cine camping en la mitad del mundo en Quito - 5 de agosto del 2023

-Unidad Educativa Eduardo Kingman en Durán - 8 de agosto del 2023

-Fundación Nausán en Monte Sinaí - 9 de agosto del 2023

-Unidad Educativa Monte Tabor Nazaret en Samborondón - 10 de agosto del 2023 (2 funciones)

-Sala La Bota en Guayaquil - 10 de agosto del 2023

-Primer Festival Escénico Teatral de la Asociación de Artistas Profesionales de Pichincha - 14 de septiembre del 2023

-Producción y circulación de prácticas artísticas de la Universidad de las Artes en Guayaquil - 23 y 24 de febrero del 2024

Que bestia que cansancio, que tristeza, que descontento, que alegría, que emociones distintas que me dan ganas de dejarlo todo y también de seguir dándolo todo, sobre todo luego de las funciones más tristes y difíciles. Hay veces en que no ha habido nada público, otras en que hemos llenado hasta las tapas, a veces es tanto trabajo para tan poco; a veces siento que hago miles de cosas y termina no sirviendo de tanto.

Teatro, dicen que se llama.

Cierro diciendo que caminar vale la pena aunque sea lentito, que edificar no es fácil y que me desmorono cada tanto cuando pienso en todo lo que quisiera y no es, pero que también me descubro incrédula y agradecida ante todo lo que es y nunca pensé que fuera posible.

18 nov 2021

Comunicación no violenta

Se presentaba el grupo Malayerba en su casa de teatro en una de sus obras. Como de costumbre el teatro estaba a reventar, entre medio María Fernanda, quien esa noche era la jefe de piso, hacía malabares con los invitados, las preventas, los que llegaron tarde, los que llegaron tarde pero tenían entradas, los que definitivamente no llegaron, y la gente dentro del teatro. Algo similar ocurría caóticamente en la taquilla.

Generalmente hay dos personas a cargo, el taquillero o taquillera y quien hace de jefe de piso cada noche. Usualmente con dos individuos es suficiente, mas cuando se presenta Malayerba siempre hacen falta manos así que no es sorpresivo encontrar al encargado de las luces o a uno que otro estudiante ayudando. Esta era una de esas noches.

María Fernanda salió a notificar al público atrasado que el teatro estaba lleno y que agradecían la visita de las personas que, lamentablemente, se quedaron sin entrada. Les exhortaba a acompañar en los siguientes días de la temporada la obra, y todas las cosas que gentilmente debía mencionar. En medio del enfurecido público que estaba fuera del teatro y que tenía mucho frío, porque en ese horario hace frío en El Belén, sector donde se ubica el Malayerba en Quito; había un rostro familiar, Dani.

Dani era estudiante del laboratorio, y gritaba: "Fer, Fer". María Fernanda le explicó que en serio no había espacio entonces Dani le dijo que su entrada la tenía alguien dentro del teatro. En función de que el relato sea comprensible, lo voy a escribir como suena, con el quiteñismo característico de un nativo hablante de la capital del Ecuador. "Fer, mientradalatienelabel".

La hora para empezar la función se acercaba y cada vez parecía haber más caos tanto dentro como fuera del teatro, por lo que María Fernanda, al escuchar a Dani, asintió con la cabeza y subió corriendo a la segunda planta donde Bel se encontraba. Su nombre es Belissa con B, y siempre le hemos dicho Bel. Bel estaba con su pareja que no parecía nada contenta cuando María Fernanda le dijo que Dani sostenía que ella tenía su entrada.

Para la sorpresa de todas, Bel dijo no conocer a ninguna Dani, por lo que María Fernanda tuvo que bajar a decirle a Dani que Bel decía que no la conocía. Es importante explicar que en la sierra ecuatoriana se utilizan mucho los artículos para referirse a una persona, siempre el artículo va antes del nombre y es la forma usual de trato, por lo que es normal escuchar cosas como La Rosita o El Manuel. Por lo que la información que María Fernanda le proporcionaba a Dani sonaba algo así como: "tuentradanolatienelabel", o, "dicelabelquenotienetuentrada".

Este episodio se repitió en tres oportunidades. María Fernanda bajaba a decirle a Dani que Bel decía que no la conocía y por supuesto que no tenía su entrada, a lo que Dani respondía cada vez más fúrica por el frío y la premura que "suentradalatienelabel"; finalmente María Fernanda pidió a Bel que baje para que pueda explicarle a Dani que ella no tenía su entrada, Bel así hizo.

Qué sorpresa no se llevarían las tres al darse cuenta del tremendo error de comunicación que había surgido.

Bel se presentó con Dani, a quien realmente no conocía, y le ofreció una disculpa por no tener su entrada. Dani por su parte, no comprendía el mal entendido, pues ella fue clara al decir que "suentradalatienelabel" y que tampoco conocía a la chica que se presentaba frente a sus ojos. Recalcó, esta vez más espaciadamente, que su entrada la tenía Abel.

Abel, que se encontraba en la tercera planta, ajeno totalmente a este barullo, efectivamente tenía la entrada de Dani y Dani pudo finalmente entrar al teatro.

¿Qué enseñanza nos dejó esa historia? Si bien habría sido fácil "culpar" a Dani o a María Fernanda, la realidad es que ninguna se equivocaba, Dani transmitió claramente que su entrada la tenía Abel, y María Fernanda entendió que su entrada la tenía Bel. Ambas estaban, a su modo, en lo correcto.

La comunicación no violenta, tiene que ver no con quién tiene la razón, porque probablemente, como en este ejemplo real, ambos interlocutores tienen la razón. En realidad tiene que ver con qué entendió cada quién de lo que el otro dijo. Si María Fernanda se hubiera detenido un instante a decir, te estoy entendiendo Bel, ¿es así?, Dani le habría especificado que no, que se refería a Abel. También por su lado, Dani podría haber insistido en decir, Abel, te estoy diciendo Abel. ¿Me he explicado bien?

Si bien la comunicación no violenta es algo aburrida, porque nos invita a invertir más tiempo del que acostumbramos para dejar en claro qué es lo que cada persona en la conversación recibe, es útil a la hora de evitar conflictos, inconvenientes y malos entendidos. Seguro muchos jefes y empleados, o esposos y esposas, o profesores y estudiantes evitarían cientos de conflictos de realizar esta sencilla práctica.

La próxima vez ya lo saben, cuando escuchen algo, digan a su interlocutor qué es lo que han entendido, porque puede que hayan entendido algo muy diferente a lo que quisieron decirles.

22 feb 2020

Lapapié Teatro Clown

Desde que vengo a Guayaquil, cuando he podido apreciar el trabajo verdaderamente artístico cultural de la ciudad (tan delgadamente confundible con el trabajo comercial que mete algún truquillo del arte, pero que no es lo mismo), me quedo con un sabor dulce.

Lo primero fue ver a EnAvant con sus trabajos exquisitos de danza, muy bien logrados y pulcros. Esta vez le tocó el turno al espacio de una amiga muy querida, maestra de la danza y gestora cultural de primer nivel. MADA Cultura ofició como el lugar para la presentación de Lapapié Teatro Clown.

Estuve en la sucursal norte de un espacio comandado por Alejandra Daza, quien se dedicaba a hacer las 12 horas por el arte en Guayaquil, pero por falta de público y de recursos tuvo que suspender. Esos años dedicados a este encuentro precioso de arte, le generó muchos contactos relacionados a todas las artes y entre ellos conoció a Lapapié y los invitó a Mada.

Presentaron la obra "Hambre", que retrata en la figura de tres clowns, la vida de un artista y su explotación y su soledad, y su compañía y el amor a su creatividad e imaginación desde la lúdica del clown. Me pareció una obra sencilla pero muy recursiva, usaron audiovisuales y varios elementos que vinculaban al público y usaron agua ¡Se agradece tanto eso en Guayaquil!, muy divertido y muy bien logrado.

Sigo pensando que Guayaquil es un semillero donde el arte crece como un árbol erguido, deberíamos aprender de ello en Quito.

Buenas actuaciones, buen manejo escénico, buena interacción con el público, comicidad y complicidad; eso fue Lapapié. La próxima vez que tengan oportunidad de ver a este trío de clowns "costeros", no se los pierdan porque les va a encantar su trabajo.

Así mismo, no dejen de ir a MADA Cultura, pues su compromiso con el arte de la ciudad es profundo, lo sé de primera mano. Síganla en twitter como @MADAcultura y busquen qué actividades les son de más interés en su matriz al Sur, o en su sucursal al norte.

12 jun 2018

La brújula errante

Este año ha sido indudablemente el más duro de mi vida, no me refiero al año 2018 como año calendario, sino al último año de edad. Hospitales, funerales, indecisiones, rechazos, desempleo. Realmente nunca pensé que podría tener un año así y lo más loco es que aún no acaba. Algunas personas me preguntan por qué me he desaparecido del blog, y no tengo una respuesta del todo honesta.

Una de mis alumnas más lindas y talentosas se graduará en los próximos días y se debate entre la pregunta de qué estudiar en la universidad; me cuestiona a mí por ayuda. Y yo estoy de nuevo en esa crisis existencial, no de qué seguir, porque terminé hace años la universidad en las dos carreras que estudié, pero siento que ahora el camino se me cruza con otras cosas y me encuentro sin dirección yo también.

Si volviéramos el tiempo a cuando yo salía del colegio hace 10 años, y me preguntaran de nuevo qué quieres estudiar, indudablemente volvería a contestar lo que seguí: Teatro, Comunicación. Las seguí ambas, ambas me gustan y sé que no me equivoqué porque fue lo que quise, y sé que el teatro y el arte es lo que amo. ¿Qué pasa entonces?

Que nunca me dediqué oficialmente a la comunicación sino a la educación, por acá me trajo el sendero y me acomoda, me gusta, me apasiona el trabajo con niños y adolescentes. Y llega el loco tema de buscar 'algo que hacer' y para hacer eso de 'educar' necesito ser Licenciada en Educación. Jamás me vi a mí misma estudiando eso, y sin duda no me veo haciéndolo ahora porque no me atrae estudiar 5 años de mi vida (otra vez) una carrera como esa.

Luego está el tema del teatro, lo amo, lo sigo practicando, y me encuentro con que no se hace válido en ninguna parte porque estudié en el Laboratorio Malayerba donde, por ética, no se entrega un título de Licenciatura al final de los también cuatro años de formación, sino un certificado de haber finalizado. Como nadie reconoce el 'título' entonces oficialmente, no tengo título de teatro tampoco.

Es una tara, porque lo que me ha dado de comer siempre, pero SIEMPRE, ha sido el teatro. Y me siento en la encrucijada de seguir la maestría y mi título apunta a un lugar donde mi brújula interna no quiere ir, nunca me vi reporteando, jamás me vi en un set de televisión. Me gusta escribir y amo la comunicación radial, en eso hice mi tesis y sé que me apasioné de algo que hoy en día, no utilizo.

La última búsqueda de trabajo que tuve fue muy breve, salí riéndome de mí misma.

Entré al centro educativo donde podían necesitar mis servicios y ni bien me paré en la puerta, me preguntó aquella mujer: ¿cuál es su título universitario? -Periodista- y esbocé una sonrisa, porque internamente sabía que la 'entrevista' había terminado.

No me arrepiento de lo que estudié, me gusta... pero no hallo qué hacer con esta nueva ola de sensaciones. Seguir una maestría en educación, tampoco es descabellado, pero no sé si me motiva eso. Arte sí, arte siempre y teatro es lo que haré de mi vida, jamás lo he dudado. Mientras tanto sigo en el limbo de no ser actriz porque mi título no tiene validez, sigo sin ser profesora, a pesar de que ejerzo hace 10 años de ello, porque no soy licenciada en educación, y no soy comunicadora, porque tengo el título (registrado en la senescyt y todo) pero nunca ejercí.

Estoy perdida, no sé bien si en una isla o de plano en otra galaxia, no me hallo ni encuentro una forma de salir, no estoy en depresión ni pienso suicidarme, pero estoy confundida, mareada y nerviosa, espero sepan entonces, perdonar mi ausencia del blog... es que no estoy aquí, ni en ninguna parte.

18 ene 2018

Seguir caminando, desde el arte

Dicen que el secreto de la inmortalidad no está en vivir para siempre, sino en saber vivir contigo misma para siempre. En medio de ese infierno interno que es el ser humano, está el artista que saca todo ese fuego, o ese hielo y lo exterioriza, para darse cuenta una vez fuera, que hay quienes se reconocen en esos extremos, en esos climas, en esas vidas. Ser artista es la suma de todos los seres a la vez.

Llegué al teatro y conocí la capacidad de mi cuerpo de poder representarlo todo, de poder hacerlo todo, justo al mismo tiempo que descubría que era el miedo el que impedía que ese ‘todo’ fuera en efecto, puesto en práctica. Al inicio era vanidad, verme en el camerino, maquillarme, que todos vieran lo que hacía. Rápidamente esa sensación se desvanece, porque es tan efímera como el teatro.

Un día me di cuenta que está muy bien pensar en una misma, que está muy bien hacer teatro para que la gente se ría, o se divierta y se entretenga conmigo en escena. Pero hacer lo que está bien porque no hace daño a nadie, hace que olvidemos que es más importante ser útil, y por lo tanto hacer teatro se volvió un compromiso porque tiene una responsabilidad de cargar con la memoria de los pueblos.

Hacer teatro ahora es entregar mi corporeidad a una lucha silenciosa, el arte está para cuestionarnos, para que no hallemos precisamente respuestas sino que nos sigamos preguntando por qué cosas como el dolor, el odio, la violencia, sigan aconteciendo como algo natural; y lo que es realmente natural se ha banalizado al punto de volvernos un ‘like’, una cantidad, un porcentaje.

La gran problemática es que ahora los artistas también estamos un poco perdidos, y la única forma de encontrarnos es en esos espacios donde no hay nada más que silencio, porque es justo ahí donde están nuestros ‘yo’ niños que nos dan la seguridad de simplemente ser, sin esperar o pretender nada, nuestros espacios creativos son los que nos dan la oportunidad de no parecer. Somos –irónicamente representando a otros- los que exponemos nuestros seres y denotamos que entre esa fantasía nos reconocemos todos porque somos todos iguales.

Ya no se comunica desde la sensibilidad del arte para ser observado, sino para invitar a otros a observarse, y eso vale más que cualquier otro número. Te da la paz de dormir tranquila, porque sabes que no ha muerto el día sin que haya muerto también algo de tu miedo, y haya nacido en el mismo instante, alguien que como espectador se va preguntándose ¿por qué?

Ese es el logro del arte, que te permita sentir en tu propia fibra el dolor del otro, el sentir de otro que quizás no conozcas pero no dista tanto de ti. O tal vez sí, y eso mismo te lleve a conocer por qué es tan desigual. Yo estoy agradecida, porque entre todos los muertos el arte me permite estar viva, porque entre tanta soledad e ira, violencia, represión y muerte, yo puedo tener la capacidad de seguir amando y seguirme jugando por confiar en los otros, sabiendo que va a dolerme nuevamente, pero admitiendo que es la única manera que tengo de vivir. Seguir y seguir caminando, desde el arte.

30 nov 2017

Escenarios jóvenes

La tarde de ayer terminamos las funciones de Escenario Joven 2017 con el grupo Malayerba, en esta edición (habíamos venido con LaTomaDeLaEscuela en 2013) es interesante reconocer en los jóvenes una lectura de las obras teatrales muy diferente a la de cualquier otro tipo de público.

En una de las funciones -la última- no hubo moderador, y la indisciplina de los muchachos fue evidente, mucha bulla, irrespeto y relajo, celulares prendidos, en fin.... desastre. Cuando hubo moderador y les dio la bienvenida a los chicos y les invitó a acompañarnos, y les pidió silencio, los muchachos se sintieron identificados con ese trato, como una suerte de 'te respeto si me respetas'.

Los foros que hicimos en todas las funciones (menos en la última porque realmente la indisciplina era tenaz, y además no hubo moderador) nos hacen percatarnos de la naturalidad del público y recuerdo algo que mencionaba un grupo de teatro peruano de cuyo nombre no me acuerdo ahora. Decían "nos hemos dedicado a educar a los actores, a los sonidistas, a los técnicos de luz, a los directores, y nos hemos olvidado de educar a un grupo importantísimo en el teatro y en el arte, nos hemos olvidado de educar al público".

Pienso que los chicos todavía son muy lejanos al arte y pasa porque en este tipo de proyectos como el escenario joven, que es una excelente iniciativa, participan los mismos colegios año tras año y hay cientos que se quedan fuera porque sus autoridades no se interesan por asistir a eventos gratuitos que enriquezcan el bagaje artístico de los chicos.

Estoy en proceso de escribir un libro sobre los estudiantes y el trato desde el arte y con el arte en ese fragmento de la vida que es la infancia y la adolescencia, pero quería mencionar que ellos han naturalizado la violencia, han naturalizado las noticias rojas, amarillas, calamitosas. Y lo que es importante es que ellos empiecen a reconocer estos episodios de violencia -que era el tema que 'Francisco de Cariamanga' tocaba- y empiecen a transgredir esa historia para que no se repita.

Una vez más, somos los adultos los que no les damos la oportunidad a los jóvenes de cambiar sus realidades, y de seguir repitiendo esos círculos de vicio y de soledad, de lejanía, de contacto solo con sus teléfonos celulares. Somos nosotros los que no nos acercamos de manera adecuada.

Tanto que falta en este mundo, para poder hacernos y formarnos más humanos.

26 jun 2017

Pétalo sonoro*

Magnolia: Llegué de la clínica esa tarde sin parar de preguntarme en dónde me había equivocado, lloraba, me faltaba la respiración, no hallaba qué hacer, me quedé de pie detrás de la puerta y poco a poco empecé a desvanecerme hasta quedar de rodillas frente a ese enorme espejo que había en el lobby de mi apartamento. Cáncer, esa maldita palabra que nos genera pánico a todos los que amamos vivir, ahora yo la padecía a pesar de mis incontables intentos por ser siempre sana; mi organismo a modo de protesta por la  vida que había vivido, mandaba esa enfermedad contra la que ya no me podía proteger.

Al fondo, donde siempre estaba, el espejo largo que colgaba de la pared contraria, reflejaba una figura demacrada, acabada, destruida, arruinada... esa, esa era mi propia imagen que mostraba mi reflejo externo, tan humillado y pobre, pero reflejaba un estado interno de aún más profunda miseria; por ese aspecto pasaban los recuerdos de todos aquellos años que había vivido y reflejaba la devastación de mi sentir y recordaba esa mañana de 1996 en que jugando en el parque de la escuela, Dana, una niña más grande y mayor que yo, hacía piruetas en uno de los juegos y me retó a que hiciera lo mismo; yo acepté el reto, pero caí de cabeza y me di un golpe bajo las costillas contra una piedra. Me sentía impotente de cambiar en algo ese aspecto raído y sin vida que mostraba el espejo, sentía que nada podía hacer que me viera un poco mejor en ese reflejo tan deprimente. Nada... excepto, tal vez, el pasado... ¿Sí? Tal vez eso habría podido regresarme la sonrisa, el regresar al pasado o a alguno de los acontecimientos felices que el tiempo y los años se habían llevado. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo volver? ¿Era posible?

Siempre el maldito tiempo, que me limitaba e impedía que lograra alcanzar la felicidad aun estando bien cerca. Cuando comencé a trabajar en ese gimnasio al final de la calle, también el tiempo me jugó una mala broma y puso en mi camino a Juan. Él 16, yo 25, ¿Qué será de él ahora? ¿Dónde estará? Él me quiso, y yo no me permití quererlo a él porque los 9 años de diferencia me pesaban, prometió que iba a esperarme, pero yo seguí con mi vida y me fui a hacer la maestría... ¿me esperará todavía?

No, no, no, no... no puedo quedarme aquí perdiendo mi vida, yo también fui joven y fui feliz... tal vez si encuentro a Juan, seguro sigue viviendo en el mismo lugar, seguro aún espera por mí, 25 años más no son tantos.

(Magnolia, encuentra a Juan, pero él, ya la ha olvidado y vive una vida feliz junto a su familia, acorde a su edad).

Como si no quisiera entenderlo, como si no me diera cuenta de lo que he pasado, como si fuera otro día rutinario en que llegar y seguir llego a mi casa; esta vez, sabiéndome derrotada, sabiendo que esta vez sí cambiará mi vida, porque esta vez no estoy dispuesta a nada más; verlo a él, tan feliz, tan joven, tan lleno de vida... ¿cómo puedo yo comparar lo que yo llamo mi vida, con el paraíso que él vive? Mi tiempo no se está agotando recién ahora, sino que se agotó hace ya mucho, pero yo no me doy cuenta sino hasta ahora. Ahora nada tiene sentido, ahora abro los ojos y me percato de que no puedo retroceder el tiempo, de que las cosas pasan una sola vez en la vida y me pasaron una sola vez aunque no haya querido o no haya podido aprovecharlas.

Nunca tuve hijos, ni gatos, ni otros amores, porque a cada tiempo otra cosa era relevante y fui resolviendo mi vida desde lo urgente, no desde lo importante. Hoy que me veo aquí, entre mis cosas, las que yo adquirí con mi plata, que tanto trabajo me costó conseguir, veo que nada de esas cosas me acompaña y que yo hoy ya no soy la que era cuando compré esas cosas, y que ni siquiera ellas guardan la esencia de la que yo era cuando compré todo lo que hoy me rodea, pero no me acompaña.

Estar afuera no tiene sentido ¿para qué salir a una vida que ya no vivo? Afuera solo hay cosas que ya no disfruto; no puedo salir a tomarme un café porque mi cáncer lo tomaría como una afrenta o como un reto, y me mataría más rápido, tal vez si me quedara a merced del tiempo, de ese al que no quise nunca ceder... tal vez eso es realmente lo que él quiere, que por fin lo acepte y conviva con él por un tiempo.

¿Cómo fue que esa mujer tan feliz, tan llena de vida, tan alegre, se transformó en este esperpento que me muestra el espejo como una trampa del tiempo, que se burla porque sabe que al final soy una más que ha perdido frente a él la batalla?

Así haré, me dejaré llevar... no puedo regresar los años, y hoy estoy vieja, arrugada y sin ánimo para darle color a mi propia vida, tal vez es él mismo... el tiempo, el que me dé la respuesta, o el que me dé la vuelta, y haga que todo esto, algún día cambie.


FIN

*Texto: Cristina Figueroa P. - Pueden usar el texto, sería un honor, pero por favor, ponga los créditos. De lo contrario es un robo.

11 may 2017

De fiestas, ferias y festivales

Estuve hace no mucho en un festival de teatro, para no herir susceptibilidades de los compañeros actores, no voy a decir ni cuál, ni cuándo, ni de qué obra voy a hablar. Sin embargo el encuentro festivalero era siempre muy rico y siento que ese contenido que llenaba el espíritu poco a poco ha cambiado.

Vimos con el grupo un par de obras, todas bien ejecutadas, todas con actuaciones soberbialmente buenas, todas con una buena estética, un buen vestuario, buena escenografía, y todo bueno. Al final del día, la sensación no era como en otros festivales ni en otros espacios... algo faltaba. Mucho tiempo después de meditar me percato, con ayuda de los criterios de otros compañeros que salieron del festival con las mismas sensaciones y las mismas lecturas, que faltaba discurso.

Tal vez por vagancia, o por facilidad, los discursos teatrales cada vez existen menos, ahora solo se pone en escena cualquier chiste fácil o cualquier cosa que hable de 'algo' no importa qué, y mucho menos importa el por qué. Ya lo había comentado América Paz y Miño en otra entrada de este blog (Azul, naranja, verde y espuma), que la estética del teatro iba a ser poco a poco y cada vez más pobre, y que se iban a perder los discursos.

El arte se supone, debe propender a que pase algo conmigo y dentro de mi ser, que yo me pregunte algo luego de recibir en mi espíritu arte, y que ya no sea el mismo o la misma, sino cómo explicamos que la gente deba "gastar" $500 en un cuadro en lugar de irse con ese mismo dinero de viaje, o por qué tendría alguien que pagar $10 de entrada al teatro y no comprarse con ese mismo dinero un combo de tropiburguer. La respuesta es justamente que el arte tiene que darme algo que nada más me da, un alimento espiritual que me permite cuestionarme cosas, que me permite preguntarme y volverme a preguntar, y luego de eso, cambiar de preguntas.

Cuando veo en los festivales que se habla de algún tema, pero que ese tema no invita al debate sino a hacer teatro por hacerlo, me pregunto si estaremos en la línea del facilismo. El maestro Arístides Vargas habla de que el artista debe estar en permanente estado de errancia, de itinerancia por no saber qué va a pasar consigo mismo y con el mundo que le rodea, se cuestiona todo y todo el tiempo. No hay discursos en el teatro.

Es muy triste, porque antes quienes estaban en las áreas de las artes eran seres de los que los artistas 'nuevos' o 'jóvenes' aprendíamos mucho, escuchar a cada artista era una cátedra, y ver alguna de sus obras era salir tocado hasta lo más profundo y sensible del ser, puesto que había mucho que decir y se decía, ahora tal vez hay mucho más, pero hay más miedo de decirlo o menos arrojo.

Este espacio pretende ser un llamado de atención a todos los compañeros artistas, de todas las artes. El arte es llamado y nació para ser político, para ser cuestionador, para ser contrapoder, para ser curioso y sin ser juez siempre fue parte de los de abajo, de los oprimidos. Está llamado a hacer pensar. Y si no, entonces que esté llamado a no ser.

10 may 2017

El corazón de la cebolla

El grupo de teatro Malayerba presenta esta última semana "El corazón de la cebolla", una obra de teatro inspirada en el cuento 'El tambor de hojalata' de Günter Grass. En una parte de este cuento se narra un espacio que es una especie de restaurante donde los personajes acuden cuando tienen algo que expresar, pero que en otros espacios no expresan.

Malayerba lleva haciendo más de 35 años de teatro, pero esta obra es muy distinta a las demás, desde una nueva estética, hasta un distinto discurso y lenguajes teatrales que no existen en otras obras, habla de una transición en el grupo Malayerba y en la forma de hacer y de entender el teatro. Nunca el elenco ha sido exigido a tal nivel ni en una línea siquiera similar.

La obra narra tres momentos, los del ser humano cuando tiene que referir su vida mediante las relaciones de pareja, el segundo momento que es un encuentro con su pasado familiar y el entorno de relaciones parentales que existen, y el tercer momento, también muy marcado, habla de las relaciones del ser humano como ente social en un círculo donde se encuentra con otros que no parecen ser tan diferentes entre sí, pues están con las mismas soledades, los mismos miedos y los mismos 'llantos'.

La puesta en escena es exquisita y las actuaciones como siempre, hacen al espectador viajar, pero les aseguro que un trabajo de Malayerba con ese sello, es la primera vez que podrán ver. Salud porque no sea la última.

Estarán hasta el domingo 14 de mayo en la Casa de Teatro Malayerba desde el jueves 11. La Casa Malayerba se ubica en las calles Sodiro y 6 de Diciembre frente al Churo de la Alameda, junto a la Iglesia del Belén. Los horarios de función son, de jueves a sábado a las 20h00 y los domingos 18h30. Por el tráfico y la demanda se recomienda al público en general asistir con tiempo. Los precios de las entradas son de $10 generales, $8 estudiantes (con credencial), $5 tercera edad, y los jueves es 2x1. No se la pierdan.

28 oct 2016

El último brindis

El último brindis – Anónimo
Duración sin efectos: 00h04m36s

(El jardín de una casa de familia adinerada. En él hay una mesa con mantel, dos sillas, un champagne y dos copas. Entran ella y él elegantemente vestidos.)

Él: Eres la mujer más ocurrente del mundo. A quién se le ocurre ponerse a beber en el jardín, y para colmo así, vestidos como para ir al teatro.

Ella: ¿Y por qué no? Todos somos actores en la vida. Claro que algunos resultamos buenos comediantes, otros pésimos actores; y también están los equivocados, a los que les toca vivir un libreto bastante mediocre. ¿No me invitas a sentarme?

Él: Por supuesto, qué falta de delicadeza la mía, siéntate.

Ella: Por ejemplo tú, eres un pésimo actor, Ricardo, todo se te olvida, eres con un partiquino en la comedia de la vida.

Él: La comedia de la vida como tú le llamas…

Ella: (Lo interrumpe) ¿No me sirves una copa de champagne? Espero que sea francés.

Él: La mejor cosecha de la viña.

Ella: Eso es lo que deseaba, beber un champagne de selección, junto a un marido que lejos de ser de selección, a veces se comporta como un mediocre.

Él: (se para) Me estás ofendiendo, Dalia.

Ella: (tranquila) Siéntate, te digo que te sientes, recuerda que prometiste acceder esta noche a todos mis caprichos.

Él: Sí, pero de ahí al insulto…

Ella: Siéntate. (melosa) Y ahora, mi viejo delfín, dime algo dulce.

Él: ¿Cómo dices?

Ella: Sí, quiero que me digas algo dulce, que me hables de amor como hace veinte años.

Él: ¡Ah, ya caigo! Hoy cumplimos un aniversario de bodas, ¿verdad?

Ella: Tal vez, o quizás algo mucho más importante todavía para una mujer como yo.

Él: ¿Quieres decirme qué diablos sucede? Dímelo, bueno pero no entiendo por qué estás bebiendo esta noche.

Ella: Veinte años a mi lado debieron ser suficientes para conocer mi manera de ser.

Él: Yo estoy muy ocupado en mis negocios para dedicarme a estudiar psicología femenina. No es mi fuerte.

Ella: Di más bien que es tu debilidad.

Él: Pero dime una cosa, ¿por qué esa agresividad de tu parte? ¿por qué esa manera de mirarme tan extraña? Por momentos tengo la sensación de ser un desconocido para ti.

Ella: ¿Quieres que te diga algo mi viejo delfín? ¡Lo eres!

Él: ¿Cómo dices?

Ella: (levanta la voz) ¡Que eres un desconocido para mí!

Él: ¡No levantes la voz! La servidumbre no tiene por qué enterarse de tus ataques de histeria.

Ella: ¡No es histeria! ¡Es la terrible aceptación de una vida!, mejor dicho, dos vidas sin sentido, tu vida y mi vida mi viejo delfín.  Mejor brindemos.

Él: ¿Por qué vamos a brindar? ¿Por ti? ¿Por mí? ¿Por veinte años de intimidad?

Ella: La intimidad entre dos desconocidos no es intimidad, es apenas un juego peligroso, ¿y sabes por qué? Porque uno de los dos puede cansarse de la comedia y entonces decide aceptar su propio drama.

Él: ¿Drama has dicho?

Ella: O su tragedia, da lo mismo.

Él: Sigo sin entender.

Ella: ¿Brindamos mi querido esposo?

Él: Por nuestro aniversario, ¿verdad?

Ella: No

Él: ¿Tu cumpleaños?

Ella: Tampoco

Él: Entonces, ¿por qué diablos vamos a brindar?

Ella: Porque hoy hace exactamente un año que descubrí que me engañas con tu secretaria. Feliz aniversario amor mío. Te traje un regalito para celebrar trescientos sesenta y cinco días de traición y de mentira, trescientos sesenta y cinco noches de soledad para mi alma (saca el revólver y le apunta)

Él: Oye, pero ¿qué haces? ¿te has vuelto loca?

Ella: Feliz aniversario amor mío. (Dispara dos veces. Suelta el revólver y comienza a reír. Luego esta risa se convierte en llanto. Se acerca al cadáver). Qué mal comediante fuiste siempre Ricardo. Ni siquiera aprendiste a morir con elegancia. Si al menos tuvieras una rosa en el ojal.

1 oct 2016

Diálogos con mis fantasmas

Démosle vida a la radio, démosle vida a las radio novelas y a los radio teatros... recordemos cuál era la fuerza más grande de este medio. El día miércoles, estuve en Flacso radio en la grabación en vivo del programa radial Diálogos con mis fantasmas que es una colaboración entre Flacso radio y la radio de la asamblea nacional (siquiera algo que hagan); mis impresiones al respecto se las comparto enseguida.

Terminé más enamorada todavía del teatro, de la vida que le da a un programa de radio; hoy en día se han dejado de crear estos espacios de participación porque es costoso (o esa idea se tiene) realizar un programa de este estilo, porque hay que conseguir el auspicio para pagarle al sonidista, para pagarle a los actores, para crear el ambiente propicio, pero una vez más quienes tuvieron los pantalones de hacerlo muestran que es posible si tenemos voluntad, nada más hace falta.

Se realizó en el evento, un homenaje a Lola García, directora del espectáculo, y debo decir que la limpieza de su trabajo, y la exquisitez de su texto son las que me hacen dedicarle un espacio en mi blog. Una, que anda siempre con los tiempos ocupados, a veces como que se olvida de darle su momento a lo realmente importante, y lo humano es lo importante, el teatro es siempre tan importante.

Diálogos con mis fantasmas, que va a estar al aire desde este lunes 3 de octubre en Quito por la 95.7 FM (realmente no recuerdo la hora, pero la pueden buscar en las redes sociales de la asamblea, o por google facilito) habla de los años más difíciles de Manuela Sáenz, desterrada de Quito y viviendo casi en la miseria es visitada por Manuela Espejo que le encarga una conversación con los fantasmas del pasado, y las fantasmas de las mujeres guerreras de nuestra historia nacional.

Es así como se encuentra en Palta, con los fantasmas de antaño de Lorenza Abimañay, lideresa del movimiento indígena que peleó por los derechos siempre humillados pisoteados vejados y violados de los indígenas casi esclavos, y en el segundo capítulo (que grabaron en vivo, pero que es el 3 en la serie) se encuentra con el fantasma de Rosa Zárate, aquella mujer que conoció la lucha por la libertad, de la mano del asesinato de su hijo, por el cual, como cualquier madre, se desgarra la vida para intentar comprender por qué se han llevado la de parte de su alma.

Por el lado de la radio, una apuesta espectacular, llena de vida de deseo, de textos bellísimos al oído, y de unas actuaciones formidables de Susana Nicolalde encarnando a Manuela Sáenz. Por el lado del teatro, una lección de cuánto se podría hacer si los actores dejáramos de quejarnos tanto.

Los invito infinitamente, a los radialistas a que hagamos más radio teatros, a los teatreros, a que hagamos más teatro para radio; pensemos un poco más en todo y en todos, pensemos un poco más en dejar la felicidad en los oídos de quienes nos oyen y en que cada vez que alguien quiera asesinar a la radio, estaremos nosotros para revivirla mediante nuestro trabajo.

Adicionalmente, propuestas como estas, que hablan desde las mujeres, no como objetos decorativos o limpia casas, sino como protagonistas de nuestras historias nos muestran que ellas... las Manuelas, las Rosas, las Lorenzas, las Dolores, las Tránsitos.... seguirán siempre vivas, de la misma manera, solo que en otras épocas, y en otras caras, es nuestra obligación mantener su fuego.

Grabación en vivo del capítulo 2 de Diálogos con mis fantasmas - 28/09/2016 - Flacso radio

6 sept 2016

Periodistas en resistencia

La labor periodística, vista desde el ojo de una mujer fuerte, y con ella, la incomprensión de esa palabra ¿qué es ser fuerte? y la respuesta, ser fuerte es ser Diana Borja, directora teatral con una trayectoria riquísima en tablas, llena de estudios pero de mucho mayor andar sobre el mundo del arte, de la expresión vocal, musical, actoral y corporal como medio para ser lo que ella es, una mujer fuerte.

Me cuestioné por mucho tiempo el dedicarme al periodismo y al teatro, Diana me dio el empuje, sin ella saberlo, de continuar, porque esa es la idea del periodismo, meterse ahí donde los periodistas cómodos no se meten, donde no llegan porque no les interesa y saben poco del tema. Así, llegué a ser la que soy hoy, y por eso los invito a consolidar conmigo esta idea, la de los periodistas en resistencia.

Este trabajo de recoger puntos de vista, de entrevistar para comprender, para conocer, para analizar observaciones que a veces una no tiene, se transforma en el más ligero, porque aunque requirió de mucho trabajo, también las gratificaciones han sido grandes; nacieron encuentros con personas muy sencillas, muy lindas y también muy firmes. Una de esas personas es Diana Borja, de quien prometo compartir luego otra entrada, porque es tan grande esta mujer, y tan ínfimas estas líneas, que solo un espacio no basta.

Diana también cree como América (de la entrevista anterior: Azul, naranja, verde y espuma) en la economía sustentable, y le da una palabra que describe mejor lo que significa vivir así, digna. No oculta que es duro vivir sin dinero, pero dice que el mismo arte no te permite morir. “A veces viene la gente y te deja la contribución voluntaria que son $5, pero vienen otros que dejan $10, u otros dicen no tengo, toma $1, pero compartimos lo que yo tengo para ofrecer; y quienes se presentan aquí me traen arroz, o de pronto alguien se pone el atún, pero no todos están dispuestos a vivir así”.

Diana es la “creadora” del espacio cultural independiente, Casa Teatro Babilón, que es su propia casa, esta idea de prestar la sala de su casa para que ahí se haga, presente y fomente el teatro nació de que no habían espacios donde presentarse para los artistas, y ella no se iba a quedar cruzada de brazos comiéndose la camiseta hasta que del cielo le bajara una solución. Para Diana, su intención es humanizar el teatro y bajarlo de la nube en la que se intenta meter a los artistas.

“Cuando la obra termina, la gente se queda y ve como el artista se desmaquilla, mientras conversan, y nos quedamos tomando café todos hasta las diez de la noche, y por ahí sale algún arquitecto con una idea, y así nace una conversación”. Diana cree que el papel de los espectadores en el mundo del arte siempre es subestimado, que se los discrimina por considerarlos “incultos” pero que eso sucede porque no se los incluye en el mundo del arte.

Para ella el arte es un acto de resistencia y por eso es anarquista en casi todo lo que puede, defiende su postura diciendo “no puedes regular una metáfora, y el arte es una metáfora”; además cree que la existencia del arte se da como algo natural, porque es una contradicción armónica, mientras exista el poder va a existir un contrapoder.

Sostiene que Quito está en una adolescencia cultural, de la que espera salir pronto, y que la inmadurez social que existe como ciudad es la que genera las peleas entre gestores y entre los poderes, luego de reflexionar un poco también considera que a los poderes no les interesa tener unidos a los revoltosos, porque eso generaría una resistencia de caos. Divide y vencerás es lo que ha llevado a los artistas a ser todos distantes entre ellos mismos.

Se apasiona sin disimular cuando habla sobre el graffiti, y cuenta con amplia sonrisa que muchos años de su vida se dedicó a esa labor; incluso casi da una clase sobre el graffiti y sus inicios, cuando Eugenio Espejo pintó la palabra libertad y fue considerado el primer graffiti en Quito; hasta la evolución al graffiti político.

Al cuestionarle sobre los graffitis encima de otras obras de arte, ella defiende a los suyos y dice que deben generarse otras lecturas al respecto, que no significa que detrás de esos hechos haya vandalismo, a veces prueban material – dice – y por otro lado, puede ser que no estén conformes con lo que viven o con lo que pasa, por eso el graffiti es reaccionario, “la gente en su necesidad de expresión inventa mecanismos”.

Sobre los medios, opina que la prensa y la radio todavía son medios saludables para la cultura, aunque cree que de a poco la radio va cayendo en la industria cultural, de la que sí tiene claro, ya la televisión no puede salir, dice que la televisión es la causante de que la cultura del espectáculo se haya mezclado, e incluso confundido con la cultura del arte, y habla de cómo ahora salir en televisión ya te vuelve artista.

Sobre los periodistas, cree que les falta profundizar, pero da una razón para ello: “no les interesan los procesos, porque se encontrarán procesos putrefactos” y dice que los pocos periodistas que se dedican a cubrir lo cultural y el ala artística, también son periodistas en resistencia. Dice que a veces, las medidas son drásticas, como los periodistas de dictadura que tuvieron que salir de sus países y desde fuera tuvieron que hacer resistencia; así ve ella una buena labor periodística, yéndose en contra también de lo que se ha establecido como correcto en un medio de comunicación.

14 ago 2016

Azul, naranja, verde y espuma

Hace casi un lustro, en un Festival de Teatro en la ciudad de Riobamba, se presentaba la obra “Azul, naranja, verde y espuma” del Teatro de Oro de Machala; lo lindo de los festivales es que al final de cada día, se puede socializar con los actores y directores y crear una fraternidad artística que no se da en otros espacios.

En la mesa de la retroalimentación entre público, actores y directores de las obras de la noche estaba una mujer alta, con mirada firme a pesar de estar casi oculta detrás de su cerquillo, con postura erguida y aspecto noble como quien sabe lo que es, y lo que defiende. Ese día, hace más de cuatro años, después de ver esa obra y de escuchar a esa mujer narrar con pasión arrolladora lo que era su concepto de teatro, la resolución fue inmediata; esta mujer tenía que estar en este espacio.

En ese tiempo, ella era grande, la directora aplaudida de pie en el Festival, con una obra que llegó a cada poro del cuerpo, que emocionó hasta el más fuerte de los asistentes, y que no dejó a nadie quieto. O todos reían, o todos lloraban, pero para nadie la obra pasó desapercibida. Era una obra “para niños” con títeres y una utilería infantil. Sobre el escenario había un carrito de máscaras donde los dos personajes de la obra contaban cuentos tradicionales de Ecuador y de Machala, pero a todos los asistentes los identificaba por igual.

Los actores, eran dos hombres de más de 40 años ambos, que interpretaron de forma exacta, casi perfecta, la naturaleza de dos niños de aproximadamente cinco años, con el vestuario, el maquillaje y los peinados. Sin duda, la obra era buena, pero el montaje lo era aún más, por eso conocer a la directora de esa obra de arte, casi fue un sueño.

A pesar de eso, jamás hubo una conversación directa con ella, y cuando este trabajo empezó a gestarse, buscar a esta mujer hasta por debajo de las piedras, se hizo más que una opción de entrevista para la investigación, un deber de principios personales. Finalmente, alguien con su contacto la trajo hasta estas líneas.

América Paz y Miño es un huracán, un tren, un volcán, o –hágase el lector la idea- algo inmenso que arrasa con todo a su paso si no se está preparada. Sin poses, ni figuras, ni etiquetas, ella misma en su propio carro pidió que se la acompañe a almorzar mientras concedía la entrevista, y así fue.

La comparación con un huracán, es por la devastación que dejó sobre mí, espiritual y humanamente hablando. Para ir a las siguientes entrevistas, debió pasar un lapso de semanas para poder asimilar todo lo que esta admirable mujer aportó a este trabajo, y cuestionó todo en lo que se fundamentaba esta investigación. Incluso por encima de otras entrevistas, esta es importante.

Cuando la conversación comenzó, ella era todo lo que desde hace tanto tiempo atrás, había parecido y era mucho más.

No titubea ni por un segundo en sus respuestas, para ella la independencia en el arte es una utopía, desde que los seres humanos se trasladan a vivir a un espacio urbano como Quito; porque para ser independientes –dice- hay que auto sustentarse y no se puede. “Tú misma debes generar tu comida, tu sistema de agua, tu transporte, y eso no pasa en los espacios urbanos. Y desde el arte menos, necesitas del público, dependes del público, si el público no va te jodes”.

Dice que desde el 2003-2005, las leyes han eliminado de a poco los incentivos al arte, “nos acorralan a los artistas, como si quisieran asesinarnos”, y habla de la plataforma creada por ella, el “Quito Chiquito” y cuenta con nostalgia cómo su hermana le había escrito un mensaje diciendo “cómo me hubiera gustado que en mi tiempo hubiera habido un Quito Chiquito” y ella dice “100 000 niños lo tenían, y se lo quitaron”.

América es fuerte en sus respuestas, casi cruel pero sensata, ella misma dice en algún punto –casi lloras- cuando se intenta plantear la siguiente pregunta. Fue la entrevista más compleja que he hecho en la vida, porque fue a ratos, imposible quedarse en la condición de la periodista que hace su trabajo y no se conmueve. Hizo que a cada segundo, hubiera un cuestionamiento de dónde debe estar la emocionalidad del periodista, de si se podía o no llorar ante las respuestas sensibles, o si se podía gritar de rabia en cada cosa con la que no se estaba de acuerdo. América sacudió todo lo que rueda por la cabeza de esta periodista, y la decisión de seguir esta carrera que a veces parece tan cruda.

Para los periodistas que trabajamos con las personas, que intentamos comprender sus historias, que tenemos que explorar y que investigar, la experiencia personal es, naturalmente, fundamental. La fuente principal de nuestro conocimiento periodístico son "los otros". Los otros son los que nos dirigen, nos dan sus opiniones, interpretan para nosotros el mundo que intentamos comprender y describir. (Kapuscinski 2006, p.37)

Con respecto a este autor, y a lo que dijo América, viendo en retrospectiva, eso es algo que se agradece, porque está bien preguntarse, si esto es realmente lo que se quiere hacer por el resto de la vida. Y por partida doble, porque América cuestionó también lo que hacen los artistas.

“En mi generación casi todos (los artistas) nos volvimos gestores, los que vienen no tienen nada, bailan al compás de la plata, son talentosísimos, pero no tienen propuestas sólidas. Y los que las tienen, son contados con una mano; los mayores hicieron su trabajo y nosotros hacemos el nuestro, pero ¿dónde está la nueva propuesta que viene después de mí?”

América es la fundadora del Colectivo Luna Sol que trabaja el arte para niños, y le desmotiva saber que las generaciones de artistas futuros, no tengan posturas frente al poder, como su generación tenía antes y labró con esas propuestas los espacios que se ganaron. “La gente que viene tiene masterados, diplomas, capacitaciones, títulos, pero ¿dónde está eso en la práctica?, ¿quién se mete en la parte organizativa, dónde están las nuevas generaciones, y sus propuestas políticas? Los nuevos artistas vienen a bailar con las nuevas reglas. Nosotros (los artistas de mi generación) hemos hecho lo que hemos podido, y lo seguiremos haciendo, pero llegará un punto en que ya no podamos”.

Dice que cuando va a algún Festival, o a alguna presentación y se encuentra con sus maestros, la felicitan y le dicen: América qué orgullo que sigas trabajando en lo que siempre te apasionó; “¿yo a quién le digo ¡qué orgullo!?, si a nuestros propios proyectos nos aniquilan, y los que vienen no tienen proyectos, el futuro del arte es bastante negro, no habrá estética ecuatoriana porque nosotros no podemos dar clases”, haciendo referencia a la Universidad de las Artes y a lo que hoy se entiende por arte.

Y lo que se entiende por arte, para América, se debe a la falta de compromiso de los medios frente a una especialización en arte; en prensa “siempre va a ver la obra el más nuevo de los periodistas, que si tienes suerte le interesa. No te peleas con ellos porque son la puerta a que se vea tu trabajo, aunque como ya todas las puertas están cerradas no interesa y te peleas igual, porque ellos necesitan cubrir un espacio y punto, pero tú vives de esto, es tu trabajo”. “Lo que ves en la televisión es lo que se supone que ahora es arte, cuando es una falta de respeto en toda su extensión”

También cuenta que el hecho de que los artistas sean tan desorganizados, y nunca hayan podido crear un frente unitario para sus luchas*, es algo de siempre que no se ve mejorar “no hay interés real ni en sus propios proyectos, peor en enfrentar a los poderes juntos” y cuenta una anécdota, de hace una década, en la que en una Asamblea en la FLACSO, se reunían los candidatos al ya extinto congreso con los artistas, y se hablaba de las economías solidarias que el teatro ha sostenido desde siempre para poder subsistir, a lo que uno de los candidatos al Parlamento había respondido con burla. Uno de los compañeros artistas, ofendido había sostenido: “yo no me voy a rebajar a discutir con un PhD”. Dice América, “¿Cómo vas a poder dialogar con alguien que se cree el Mesías?” y entre otras cosas, la relación entre los gestores y los poderes no avanza por ese tipo de posturas, tan cuadradas como necias, de ambos frentes.

Otro de los problemas que ella identifica en el arte actual, es el egoísmo y la envidia, el egocentrismo, dice que con esos lineamientos, se rompen todas las prácticas de reciprocidad, importa muy poco lo que los demás hagan. “El frío brazo del neoliberalismo los tomó por el cuello” y ahora ya no miran para los costados, sino que la preocupación es estar bien ellos solos, primero yo, segundo yo y si sobra, para mí.

“El arte no es para que te aplaudan, eso es ególatra; el arte es tratar de tener incidencia social. Te abre otra sensibilidad que puede cambiar la sociedad” incluso no haces arte para incentivar a otros a que se dediquen a artistas, “no me interesa enseñar a nadie, pero sí afectar vidas positivamente, que mi vida no sea igual después de ver una obra de teatro porque una obra me tocó las fibras internas más sensibles, y por eso salgo pensando de nuevo en cambiar el mundo”.

Para América, lo que hizo que funcionara en otro tiempo el teatro, es justamente que no había tanto egoísmo, “las prácticas ancestrales de los pueblos, que hicieron que los pueblos sobrevivieran fueron la reciprocidad y la solidaridad, son prácticas asociativas que deberíamos tener los artistas, te ayudo porque sé que me necesitas y no porque debas darme algo a cambio. O podríamos aplicar la economía de los afectos, te ayudo porque eres mi pana, o porque no quiero que el teatro muera”.

Sin embargo, el orgullo predomina, los artistas de hoy, prefieren acceder a los pedidos de los poderes para tener el dinero de los montajes y de sus procesos creativos que pedir un favor, aunque América está de acuerdo con que cada artista en esta realidad social debe buscar su propio camino de salida, porque no se puede convencer a nadie de pensar lo que ella piensa, está convencida que el trabajar por ese dinero es venderse.

“La falta de dinero y de espacios es una raya más al tigre, pero no por eso voy a prostituir al teatro, ese día dejo de hacer teatro, prefiero dejarlo y vender caldo de patas afuera de mi casa” y esta frase viene de alguien que ha vivido, o sobrevivido (y vive) del arte por décadas (es ahí cuando dijo casi lloras), pero tiene claro que para llegar a eso hay que convencerse, saber que es ese el camino que escogiste; cuenta que cuando era más joven y le proponían presentarse como payasito en fiestas infantiles o vender su artesanía en la calle, ella escogió la calle. Esa fue su decisión y no se arrepiente.

Es una firme convencida del trabajo con niños, sabe que aunque tal vez no sea lo más grande que puede hacer, su formación de una u otra manera, va a aportar a que los niños se valoren desde su propia creación, dice que la vida de los niños sí es distinta cuando se los acerca al arte y a ella le importa ser un vehículo para los niños; antes veía al teatro como su vida, luego como su trabajo, pero hoy, América sabe que el teatro es una herramienta comunicativa, “por eso trabajo con niños, para que de grandes no sean unos animales que hablen cualquier cosa del teatro” como algunos periodistas, agregado personal.

La entrevista pasa volando y termina, con el almuerzo de América a la mitad, porque de tanto hablar casi no ha comido, y con un Quito que aparenta una muy próxima lluvia, mientras el tráfico se empieza a agudizar. Entonces América ¿Qué es lo más duro y lo más gratificante de tu trabajo? Cita a Hermes Trismegisto y dice que cree en la ley de los opuestos, “Lo más duro es saber que a pesar de todo el trabajo que has hecho, no has logrado cambiar el mundo, que la incidencia en la vida de las personas es mínima; pero ese mínimo vale la pena, porque eso es lo más gratificante.”

Es la única vez durante toda la entrevista, que se quiebra su voz y sus ojos muestran lágrimas; del otro lado, con nudo en la garganta, se apaga la grabadora porque la entrevista ha terminado, pero la tertulia sigue por horas, mientras todas las cosas en las que se creía antes de empezar, van saliendo una a una por la puerta de la vergüenza. 

*Cuando se realizó esta entrevista aún no existía la Anae (Asociación Nacional de Artes Escénicas)